Páginas vistas en total

viernes, 30 de junio de 2017

Descarado : la nueva promesa del stoner sueco


Hace poco tiempo un amigo de Earthquaker preguntaba en Facebook cuál era la banda sueca favorita de stoner entre sus contactos. José Maldonado, baterista de 3 Wheeler Band, recibió varias respuestas en su perfil, algunas acertadas y otras lejanas al género del que hizo referencia. Obviamente salieron a relucir nombres como Truckfighters, Astroqueen o Sgt. Sunshine, pero al buscar entre las arenas encontramos a un grupo que entraba perfecto en lo solicitado, una banda orgullosa de su estilo desértico y de su origen escandinavo: Descarado.

Este grupo nació en Gotemburgo, Suecia, un lugar que se ha distinguido porque entre sus calles surgieron bandas metaleras en los noventas como In Flames, At the Gates o Dark Tranquility y otras cercanas al rock vintage que después infectaron a toda Europa durante lo que va del siglo XXI, como Graveyard, Spiders o Horisont. Sin embargo, cuatro chicos barbados decidieron hacer a un lado las sensaciones que despierta el río Göta para mejor tomar la inspiración en el desierto como en su momento lo hiciera la escena de Palm Desert, California y tocar lo que hoy conocemos como stoner.


Descarado nació en 2013 como una banda clavada en los acordes magnéticos creados a partir de la distorsión y la magia cósmica nacida por el encuentro entre las ardientes dunas y las heladas estrellas. Bajo este concepto sonoro, el grupo comenzó a componer su propio material hasta que logró publicar un EP homónimo en octubre de 2014 compuesto de cuatro temas, mismos donde ya se puede sentir el vibrar poderoso del fuzz y la contradicción melódica propia de su género.

Sin embargo, las cosas comenzaron a cambiar con la salida de su chica baterista, orientando a Descarado a acercarse hacia las bases del stoner californiano y desarrollar más sus líneas armónicas con la intención de crear temas con mayores variantes. Desde entonces, la banda está conformada por Drev en las vocales, Uno en la guitarra, Jimy en el bajo y Kiff en la batería, alineación que se mantiene hasta el día de hoy.


Descarado se metió a grabar a los estudios Grand Recording bajo las órdenes de Sven Jensen para grabar lo que sería su álbum debut, mismo que vería la luz en agosto de 2016  con el nombre de Odd. Este disco es una colección de nueve temas que recoge todas las posibilidades del stoner como género, pasando de su inicio desértico hasta su fusión con otras tendencias musicales como el metal y la psicodelia, sin olvidar el jamming heredero del hard blues clásico. Para completar la obra, el material fue masterizado por Göran Finnberg, un técnico experimentado que ha trabajado para gente tan distinta como Arch Enemy, Dark Tranquility, Glowsun, HamerFall, In Flames, Opeth y Spiritual Beggars.

Odd arranca de manera poderosa con "Cirko Mamuno" pero logra bajar el volumen con "Schizo", aunque no de intensidad. Mientras "One man's death" es una densa tormenta de arena, mientras "Pigroad" juega con el stoner más desarrollado como el hecho por Fu Manchu a finales de los años noventa o en el primer disco de Queens of the Stone Age. Sin embargo, la joya de la corona la encontramos en "Cactus wine" (único single del disco hasta el momento), tema de velocidad sostenida que nos recuerda por algunos momentos a los griegos de 1000mods que corre por los polvorientos caminos olvidados del desierto que nos hipnotiza con sus adictivas figuras mientras nos cuenta sobre los efectos de una extraña bebida presumiblemente lisérgica. Sin embargo, "Cactus wine" se encuentra claramente dividida en dos partes, pues tras la avalancha sonora con la que inicia, la tonada baja de intensidad para convertirse en un alucinante viaje donde la guitarra toma el control para perdernos entre espejismos y imágenes multicolores


"Salgo de mi mente, vuelo gracias al vino de cactus. Dame tu vida, amor, la guardaré como si fuera la mía. Los ojos de sábado caen sobre tu mirada, pero la sorpresa de domingo no es divertida. ¿Dónde estoy ahora? Estoy fuera de mi mente y escucho el llamado de un espíritu desde el cielo. Girar alrededor sin dirección es lo correcto durante esta noche sin fin. Fue mío el vino de cactus, ahora estoy ciego... Arrojé mi alma al océano, dejé mi cuerpo en la arena. Esperaba que las olas me limpiaran por completo, pero soy un extraño en una extraña tierra. Sentí un espíritu moviendose a través de mí, oí que las montañas se derrumbaban, vi a las nubes alejarse del cielo azul, sabía que era mi momento de morir. Oigo a alguien acercarse, oigo a alguien susurrar. Veo una luz que será mi guía, siento que ha llegado el momento de regresar a casa..."


Descarado presentó en diciembre de 2016 el video promocional de "Cactus wine" en donde sólo vemos a la banda haciendo lo que mejor saber hacer: explotar los amplificadores. Desde entonces, el cuarteto sueco se ha dedicado a presentar el Odd sobre los escenarios, logrando así que el material madure. Sin embargo, Descarado presentó a finales de abril de 2017 el single Never ride alone, un nuevo tema que mantiene la fuerza sonora de la banda, pero que se desmarca del álbum debut por el subido nivel del fuzz en las cuerdas y los efectos en las voces. De una cosa podemos estar seguros: tenemos stoner sueco por mucho tiempo más!!!

https://descarado.bandcamp.com/track/never-ride-alone


miércoles, 28 de junio de 2017

Wretch : cuando la muerte ronda a tu alrededor


Cuando el bajista Jason McCash salió de la banda doom The Gates of Slumber, al poco tiempo el guitarrista y vocalista Karl Simon decidió terminar al grupo. Para continuar por el camino musical, Karl creó a Wretch mientras McCash recuperó algunos temas que había creado para interpretarlos con un nuevo grupo, pero su fallecimiento en 2014 rompió cualquier proyecto y ahogó en una depresión a su ex-compañero. Bajo esta atmósfera, Simon compuso el álbum debut de Wretch, un disco lleno de coraje, drogas y recuerdos que logró poner su nombre de nuevo ante los reflectores de los sonidos densos y distorsionados.

En el año de 2013, Karl Simon fundó en Indiana, Estados Unidos a Wretch con la intención de recuperar la fuerza perdida en su primera banda tras el paso de los años, por lo que orientó a su nueva banda hacia el sonido de las bandas más importantes dentro del doom como Saint Vitus, The Obsessed, Witchfinder General, Cathedral y los eternos Black Sabbath. Fue así que reclutó al joven bajista Bryce Clarke y al baterista Chris Gordon, quien en algún momento formó parte de The Gates of Slumber. 


En pleno proceso de composición de los temas que conformarían el primer disco de Wretch cuando Simon se entera del fallecimiento de ex-compañero Jason McCash por el abuso de drogas. Si desde un inicio el idea del guitarrista era crear una colección de fuertes riffs que cayeran como losas del cielo, las líricas terminarían ahogadas en dolor y pena por el amigo muerto. Los seis temas propios son una colección de golpes que poco a poco nos hunden en los más profundos abismos, y por si ello fuera poco, el cover a un tema del Rocka Rolla de Judas Priest termina por demostrarnos de la capacidad demoledora de una banda buscado recuperar la fuerza perdida por medio de la muerte.

Durante el proceso de grabación de homónimo álbum debut en el estudio The Music Garage, Karl Simon sufrió nuevamente la partida de otro ex-compañero de The Gates of Slumber. Ahora sería el baterista J. Clyde Paradis quien dejaría este plano de realidad, sumiendo más en la depresión al líder de Wretch pero otorgándole más rabia al sonido de su material, mismo que vería al fin la luz en los últimos días de agosto de 2016 por medio de Bad Omen Records.


Wretch es un álbum hosco y crudo que arranca con un obligado homenaje a McCash por medio de la inaugural "Running out of days" y termina con la desgarradora y abismal "Drown" mientras las guitarras se convierten en cenizas en los fuegos eternos del infierno. Sin embargo, el disco bien nos ofrece por una parte los juegos psicodélicos a la Sabbath de "Blood finger" así como por otro lado los hipnóticos acordes colosales de Icebound. En pocas palabras, el primer material de la banda de Indiana es una muestra de lo que es el doom metal en el nuevo siglo: cuerdas que se deshacen a cada rasgueo, una batería que sabe jugar con los tiempos y unas líricas ahogadas en fatalidad y perdición.

Como una muestra perfecta de lo que es la banda y su concepto sonoro, escogemos su segundo track. "Rest in peace" está construida a partir del riff más agresivo que pudiera imaginar Tony Iommi para lograr desgarrar las bocinas. Las percusiones tribales golpean como si fueran parte de algún ritual pagano mientras el bajo acompaña la figura original para permitir que la guitarra explote en un solo ahogado en wah. Mientras Karl Simon solicita que lo dejen descansar en paz, los instrumentos quiebran la melodía para que los rumores de esta alma en pena se escuchen dentro de la muralla de sonido que levanta la banda a cada segundo. Una vez que se ha liberado al espectro, todo termina en un sobrevuelo por los abismos del purgatorio hasta que logra avanzar hacia lo que le tiene deparado el destino.

"Estoy en un camino hacia ninguna parte, nadie es mi nombre y nada me importa. Los finales son siempre iguales. Arrojé mi futuro pero no pude escapar de mi pasado. Lamento mi única compañía con la que mi eché mi destino. Las palabras me han servido para atarme y conducirme como un esclavo, para conducirme entre las salas y las tumbas. Ahora ruego por silencio, podría morir por descanso, yo daría todo por liberarme. Mi vida fue hecha por mí mismo, mía y en soledad conmigo, una cruz para cargar y una pesada losa. Los sueños que tuve seguramente murieron pr hablar de una esperanza, por decir una mentira. Déjame libre, déjame descansar en paz..."


Wretch se encuentra en estos momentos componiendo lo que será su segundo disco, por lo que han abandonado los escenarios para concentrarse en ello. La muerte que acompañó al debut se ha quedado encerrada en él, así que deberemos de esperar cuáles serán los tópicos que acompañen a los nuevos temas. El sonido de la banda está más que definido, algo que debemos agradecer los amantes del doom más clásico; sin embargo, un grupo con toda la fuerza como la que lidera Karl Simon no puede dejarnos de sorprendernos una y otra vez...



lunes, 26 de junio de 2017

Black Road : repitiendo tres veces el nombre maldito


El manto de la noche ha caído sobre la tierra, la obscuridad se ha adueñado del lugar para darle espacio a los ritos que despiertan a los poderes ocultos en honor del maldito. Brujas y demonios danzan alrededor de la hoguera ritual hasta que la sangre de una hermosa mujer se escapa de sus venas al roce del cuchillo. Damas y caballeros se entregan al mal con la esperanza de alcanzar su deseos más prohibidos, sin embargo todo queda cubierto bajo el pesado velo de la muerte.

Esta imagen sea quizá una de las más recurrentes en los últimos años gracias al boom que se ha dado alrededor de las viejas películas de terror y el renacimiento del occult rock setentero que con sus semillas nació lo que hoy conocemos como doom. Muchas bandas durante la última década se han subido al mórbido tren de lo maligno, sin embargo, sólo algunas han logrado despuntar del resto, ya sea por su calidad interpretativa, por su estilo sonoro o por un tema en especial... y aquí es donde nos encontramos con Black Road.


Esta historia comienza a mediados de 2015 cuando el guitarrista Tim Morano cansado de participar en diversos proyectos que no lo terminaban de satisfacer, formó una banda clavada en aquellos densos sonidos retros con su chica y algunos compañeros de la escuela. Fue así como nació en la ciudad de Chicago Black Road, teniendo a Anthony Petrucci en la batería, Andrew Becker en el bajo y Suzi Uzi en las vocales. Tras un tiempo tratando de definir su estilo y componiendo temas propios, el grupo comenzó a sufrir algunos cambios en su alineación hasta que en noviembre de 2016 llegaron de manera definitiva Robert Gonzales en la batería y Casey Papp en el bajo para completar a Black Road junto con la pareja.

La banda tiene como obvio referente visual a Suzi Uzi, una chica que nos recuerda un poco aquella facha de niña buena tratando ser mala como ocurre con Laura Dolan de Electric Citizen; pero una vez que toma el micrófono para entonar sus tétricas líricas termina escuchándose como a las hermosas brujas que nos ha regalado el rock obscuro de los últimos años como Johanna Sadonis de  The Oath y Lucifer, Jillian Taylor de Ruby the Hatchet, Alia O'Brien de Blood Ceremony o Virginia Monti de Psychedelic Witchcraft y Dead Witches.


En lo musical, Tim Morano es el guía obligado a través de sus demoniacos riffs y espeluznantes solos que se arrastran sobre aletargadas melodías que adoran el primer doom. Por algunos instantes podemos descubrir escasos vestigios de la ácida psicodelia y el heavy blues setentero, aunque todo termina ahogado por el denso tufo de la maldad y la noche. La llegada de Robert Gonzales y Casey Papp ha logrado que Black Road descienda a los abismos gracias a la precisión en los ritmos que dan soporte a la melancólica guitarra que no frena ni un segundo de llorar su maldición.

A partir del estilo que ha ido confeccionando Black Road a fuerza de ensayo y presentaciones, la banda logró en agosto de 2016 un contrato con DHU Records, disquera originaria de Países Bajos que tienen en su catálogo a grupos como Doomstress, Old Blood, Year of the Cobra y Youngblood Supercult. A partir de este canal de difusión, los de Chicago pretenden publicar durante este 2017 un álbum que pueda reunir lo hecho en su corta carrera, además de que les sirva como plataforma física para su crecimiento.


Por lo pronto, Black Road ha lanzado a través de su página de Bandcamp varios sencillos y versiones en vivo de los temas que contendrá su esperado disco, lo que nos ofrece una cara idea de su concepto y su sonido. Inspirados en aquellos filmes de serie B y leyendas místicas alrededor de la magia negra y el ocultismo, la banda construye espesos himnos que no se encierran bajo un solo punto de vista, sino que exploran diversas posibilidades sonoras que brindan una diversidad en el estilo y una oportunidad para atrapar a los incautos escuchas que tengan la suerte de encontrarlos.

Por medio de su canal de YouTube, el grupo presentó el video promocional de su primer single grabado en estudio: "Bloody Mary", tema grabado por Brad V Earl y mezclado por John Morrison y la propia Suzi Uzi. Lo que comienza como un inocente paseo por los bosques, se transforma en una historia de terror que nos muestra rituales satánicos, casas embrujadas y hasta "la mano de la gloria", objeto malévolo del cual ya habíamos escrito su leyenda gracias al tema "Ninth night" de Wolf People (reseña-review). Sin embargo, la historia creada y filmada por Don Corthier queda eclipsada bajo la figura de Suzi Uzi iluminada entre velas y la banda tocando entre amplificadores.


"Cuando la obscuridad golpea, ella llega sin misericordia arañando y rasgando la carne, dibujando con tu sangre. Repítelo tres veces y te arrepentirás, pero será demasiado tarde pues el daño estará hecho. Mira tu reflejo y apaga la luz, el miedo crece adentro de ti y se anticipa al terror. No digas su nombre, porque la condena es real y el dolor que sentirán no es tan sólo un mito..."

"Bloody Mary" es un tema entrecortado donde la guitarra sirve de afilada navaja mientras el resto de los instrumentos golpean salvajemente hasta dejarnos derribados en el suelo. Una voz hipnótica nos cuenta la historia de un alma en pena que al ser repetido su nombre tres veces ante el espejo se aparecerá para descuartizarte. Sin embargo, al susurrar en tres ocasiones Bloody Mary lo que aparece es un desgarrador solo nacido de las manos de Tim Morano que literalmente nos toma de sorpresa tras una desoladora pausa musical de fantasmal atmósfera para clavarnos literalmente cada nota en el cuerpo.


El primer single lanzado en marzo de 2017 por Black Road realmente nos hace frotar las manos además de despertar la ansiedad porque que pronto sea publicado su álbum debut. Por lo pronto, podemos escuchar los adelantos grabados en vivo para que estemos preparados de lo que son capaces sobre el escenario, por lo que no sería extraño que próximamente se conviertan en una de las bandas fundamentales dentro de la escena de occult rock norteamericano. Mientras éso ocurre, pulsemos de nuevo sobre el botón de play y dejemos que la sangrienta María nos destruya otra vez...

viernes, 23 de junio de 2017

Space Paranoids : el poder salvaje de la montaña


Al escribir "Space Paranoids" inmediatamente nos viene a la mente aquel juego ficticio que es robado según en la historia de película Tron de 1982, sin embargo, cuando nos volcamos al mundo de la música nos encontramos con una banda fundada en 2006 al amparo de las montañas al norte de Italia dedicada a fundir en su sonido el stoner según el este norteamericano con algunos instantes del grunge noventero y la psicodelia en su vertiente más pesada.

Desde el Breo hasta la Piazza, Space Paranoids fue estableciendo en su natal Mondoví con el correr de los años su nombre como la mejor banda de rock alternativo gracias a sus densos paseos sonoros de guitarras distorsionadas, voces desesperadas y profundas melodías de gran intensidad interpretativas. Sin embargo, todo comenzó a tomar forma cuando la banda pudo publicar en julio de 2012 su disco debut titulado Under the king of stone a través de la disquera Madhouse Music, álbum clavado en los cánones establecidos de lo que el mundo musical se ha acostumbrado a llamar stoner metal y que fue producido por Mr. Dango de los Truckfighters.


Como ocurre con todas las bandas que en la búsqueda de un estilo propio pasa mucho tiempo hasta que comienzan a recoger los primeros frutos, Space Paranoids comenzó a sufrir cambios en su alineación original. No fue hasta que alcanzaron la estabilidad a través de Simone "Mucco" Rossi en las vocales y percuciones, Luca "Suzza" Bruno en la batería, Andrea Giostra en la guitarra y "Squallo"  en el bajo que el grupo pudo definir un sonido, mismo que fue demostrado hasta su segundo álbum The eternal rambler, disco que fue grabado y mezclado en el MAM Studio Recording  de Riccardp Parravicini y publicado en octubre de 2015.

Hace poco escribimos sobre el intento de los portugueses de It was the Elf por orientar a la fuerza de los acordes distorsionados hacia nuevos caminos más allá de la eterna atmósfera desértica del stoner californiano o la eterna obscuridad del heavy metal setentero. Para el caso del primer material de larga duración de Space Paranoids, la colección de nueve temas que lo conforman están inspirados en la magia y el misticismo de la montaña y la naturaleza; pero al mismo tiempo alimentan su estilo con algunos sonidos alternativos del nuevo siglo que permiten enriquecer a sus composiciones más allá de las etiquetas para salir de lo "clásico", convirtiendo a The eternal rambler en un punto de fuga hacia muchas direcciones.


Sin abandonar el stoner metal que distinguió a la banda en sus primeros años como bien lo demuestra "Boletus Satanas" y "Shaman horse drum", The eternal rambler permite a los italianos a explorar nuevos caminos como en la introspectiva "Galaverna", la cavernaria "Ave Roche" y las plenamente alternativas "Post-avalanche avenue" con su entrecortada figura y la mágica "Upon the king of stone".

Con la intención de hacer llegar a la mayor cantidad de lugares posibles su nuevo material, Space Paranoids publicó The eternal rambler por medio de varias disqueras que lograran ampliar su difusión. Es así como Tadca Records, Scatti Vorticosi Records, Vollmer Industries y Edison Box lanzaron en conjunto el disco en diversos formatos, siendo ésta última la que comparte el link para su descarga gratuita desde su página de bandcamp:
https://edisonboxrecords.bandcamp.com/album/the-eternal-rambler


Para promoción de este disco, la banda un video promocional para el tema "Call of the wild", un trabajo visual realizado por Mattia Napoli con la edición de Guilia Baciocchi donde podemos observar la historia de un hombre perdido en los bosques que termina encontrando a un extraño hechicero dentro de las ruinas de una vieja construcción olvidada. Tras el encuentro, nuestro vagabundo a un personaje cubierto por un traje de apicultor mientras juega con diversos pescados como si se trataran de muñecos vudú. Finalmente, nuestro protagonista llega a una remota casa donde se encuentra con varias mujeres esclavizadas, aunque el desenlace de este última escena será inesperado.

"Call of the wild" es el ejemplo perfecto de la transición sonora que tuvo Space Paranoids del stoner metal de sus primeros años y al que han llamado mountain stoner, que en pocas palabras es un rock de guitarras distorsionadas que rompen el silencio para jugar con figuras insistentes que se clavan como agujas a la piel mientras un bajo ahogado en fuzz mantiene la fuerte base melódica y sirve de soporte para una voz fuerte que habla sobre el influjo de las zonas montañosas que rodean Mondoví. La batería explota al mismo momento que el climax del tema es alcanzado, pero casi hacia el final del mismo, el wah domina la escena para sumergirnos en una atmósfera tranquila pero que guarda en su interior un misterio que inquieta.


El poder de las redes sociales es tan grande que, de manera inesperada, algunas cosas se vuelvan virales hasta el punto de que algo pequeño o local se haga enorme y mundial. Quizá el caso de The eternal rambler se encuentre en esos caso, pues la intención de Space Paranoids era consolidar su nuevo sonido para hacer llegar su nombre a toda Italia; sin embargo, la bola de nieve se convirtió en una avalancha y el disco ha sido escuchado y compartido más allá de Europa. Gracias a la respuesta que ha tenido su segundo material, la banda ha tenido la oportunidad de compartir escenario con gente de la talla de The Grand Astoria, Doctor Cyclops y Isaak, lo que sirve de comprobación sobre su calidad. Ahora, sólo nos resta esperar que Space Paranoids regrese a los estudios y nos regalen más historias sobre la magia de la montaña por medio de su desgarrador sonido...


lunes, 19 de junio de 2017

Electric Mountain : el stoner mexicano es zurdo

Las viejas lenguas que algunas vez hablaron en el México antiguo llamaron a su principal deidad como el colibrí zurdo, traducción directa lo que un día tuvo como nombre Hitzilopochtli. En su imagen condensaba la representación del sol y la guerra, fuerzas creadoras que fundamentaron la cosmovisión de un pueblo que se desarrolló a partir de la lucha y la conquista. Las leyendas tributan al dios caído, los cantos mantienen su historia y la música rescata su magia...

Desde hace varios años, un rumor se hizo cada día más fuerte hasta que las cosas se hicieron realidad. Una banda formada en la Ciudad de México desde 2013 había recuperado aquellos sonidos que identificaron a la California de la última década del siglo pasado, pero seguía oculta bajo el velo del underground hasta que su explosión sonora fue incontenible. A través del nombre de Electric Mountain, tres zurdos jóvenes fundieron en un mismo sonido los procesos alucinatorios de una constante exposición solar y la crudeza de los acordes arrancados de las fauces de la temible dama llamada guerra.


La energía eléctrica de los instrumentos se encuentra inevitablemente con los poderes de la naturaleza para que de su conflicto nazca una impresionante banda escondida por mucho tiempo en los callejones de la gran Tenochtitlan. Sin embargo, el ruido comenzó a envolver todo el horizonte auditivo hasta que el día de hoy (¡al fin!) tenemos en nuestras manos el primer disco de Electric Mountain, un álbum grabado en los sencillos estudios Rec On por Gibran en la guitarra y voces, Max en la batería y JB en el bajo con la mezcla y masterización de Jorge Trejo.

El álbum debut de la banda ha sido publicado en mayo de 2017 a través de Loud, Slow and Distorted Rifs Records (LSDR), sello fundado por Román y Juan Tamayo (integrantes en algún momento de la ahora reconocida banda Vinnum Sabbathi y administradores de la página web Doomed & Stoned Latinoamérica) que reúne en su catálogo a los grupos mexicanos dedicados al sludge, doom, psicodelia y stoner con la intención de compilar la escena local, registrarla con una buena calidad de audio y difundirla a partir de las distintas redes sociales a forma de colectivo (tomando la imagen de Lxs Grises, un grupo de músicos y artistas gráficos que unieron sus fuerzas para crear espacios y apoyos).


El esperado Electric Mountain es un disco centrado en el stoner clásico de sangre desértica que logra fundir en su sonido la vibrante distorsión del fuzz y los lisérgicos juegos del wah, creando de esta manera una colección de temas rasposos que nos teletransportan al cosmos para replantear lo alcanzado por un género olvidado en México a pesar de la cercanía con su epicentro. La explosión vintage que en la última década nos ha llevado al rescate de la psicodelia más pesada ha traído con su marea el recuerdo por el rock desértico al estilo del sonido Palm Desert con bandas emblemáticas como Fu Manchu, Nebula, Kyuss y sus descendientes directos Queens of the Stone Age y Slo Burn; todas influencias directas para Electric Mountain que se reflejan claramente en su disco debut.

En diversos sitios electrónicos y blogs especializados hemos leído sobre la gran claridad sonora alcanzada en el material a pesar de ser un material independiente, pero en Earthquaker tenemos dos ideas por las cuales la banda mexicana se escucha así: 1) los años que tienen sus integrantes juntos en la búsqueda de un estilo definido que los ha llevado ha afianzar por lo menos las 8 composiciones que se escuchan en su primer material; y 2) el impresionante sonido del grupo que tiene en vivo, mismo que se trató de reflejar fielmente en la grabación, obteniendo así un espacio propio para cada instrumento sin perder su potencia distorsionada.


Electric Mountain es un reptil que pasea por las ardientes arenas del desierto, un extraño monstruo multicolor que esconde su veneno en la mordida, una inyección lisérgica de efectos alucinatorios idénticos a los de una insolación, un poderoso V8 rodando a salvajes kilómetros por hora sobre el asfalto derretido. Bien podemos planear las quemadas dunas por medio de "Going under" como podemos besar las estrellas con "Space rocket", tenemos la posibilidad de bajar la velocidad y disfrutar del paisaje con "Down on the road" o dejar que las bocinas del autostereo se fundan por medio del ruido infeccioso de "Heavy stone".

Así como los pies pisan el acelerador para que el auto se transforme en un metálico potro sobre la carretera, Electric Mountain pisa el pedal para que las cuerdas se conviertan en magia desbocada corriendo por nuestras neuronas. "Free woman" abre el disco debut de la banda para mostrarnos lo que bien saben hacer: acordes rasposos sobre la base de un bajo envolvente y los golpes de una batería monolítica, cambios de figura que posibilitan los juegos melódicos y solos de guitarra que demuestran el dominio del wah y el fuzz, un power trio que domina el escenario y que ha logrado encapsular en cuatro minutos y medio de grabación todas sus posibilidades sonoras. El tema es una granada que una vez lanzada es imposible de controlar...


En este espacio virtual hemos hablado en repetidas ocasiones sobre el resurgimiento del stoner como género, un movimiento que nos ha permitido conocer a muchas bandas de diferentes partes del mundo con diferentes ideas que han alimentado a este estilo más allá de los cánones establecidos. Sin embargo, existen pocos grupos que dentro de su esencia ha logrado alimentarlo hasta regresarnos en el tiempo cuando estos sonidos eran descubiertos: Electric Mountain es una de ellas. Ahora bien podemos decir que México tiene un verdadero exponente del stoner clásico, pero lo más importante, que tiene una espectacular banda que sin problemas podría ser disfrutada en cualquier escenario del mundo y que seguramente nos dará más ácidas sorpresas.


viernes, 16 de junio de 2017

Black Thunder : el eléctrico estruendo canadiense


Entre las ciudades de Winnipeg y Calgary se encuentra Regina, capital de la provincia canadiense de Saskatchewan. Esta pequeña ciudad construida alrededor del lago Wascana vio nacer en 2009 a una banda que utilizó la psicodelia pesada como una forma de expresión hasta colocar el nombre de su lugar de nacimiento dentro del mapa musical del frío país de la hoja de maple.

Bajo el nombre Black Thunder, tres jóvenes comenzaron a ensayar hasta que lograron construir un buen repertorio de temas para grabar un álbum debut de manera independiente, mismo que fue publicado en mayo de 2011. Tony Frank en las voces y guitarra, Neil Lutz en la batería y Jason Ziegler en el bajo crearon un disco que logró insertarlos en la pequeña escena underground de Regina. Sin embargo, las cosas comenzaron a caminar para el grupo cuando editaron en abril de 2013 el Through the mirror, un material orientado hacia al hard rock setentero de obscuros y secos riffs que pudo llamar la atención más allá de Regina.


Sin embargo, Black Thunder sufrió su primera baja cuando Jason Ziegler abandonó el grupo. Fue así que se incorporó en la vacante frente a las cuatro cuerdas Dustin Wiebe con quien presentaron el sencillo Coffe and bronuts en agosto de 2014. En este material se puede escuchar un cambio mucho más marcado que en los anteriores, pues los instrumentos alcanzan un volumen mayor hasta generar una distorsión cercana al stoner, pero sin perder esa esencia vintage proto-doom que les valió el reconocimiento. 

Fue así que la banda se metió a los estudios de Down the Hatch para grabar un nuevo álbum bajo este concepto sonoro alcanzado lleno de intensidad y fuerza, motivo por el cual decidieron volver a trabajar en los controles técnicos con el ingeniero de sonido Orin Paquette con quien crearon el Coffe and bronuts. En dichas sesiones registraron nueve temas que fueron masterizadas por Orion Paradis para conformar el III, disco que fue presentado a finales de junio de 2016 a través de la disquera Transistor 66 y que al fin logró trascender en Canadá para permitir que la banda fuera escuchada más allá de sus fronteras.


El tercer disco de Black Thunder juega peligrosamente en las aguas del hard rock heredero del Black Sabbath muy en el gusto del baterista Lutz, en conjunción del amor que tiene el guitarrista Tony Frank por el moderno rock progresivo de Steven Wilson y por la semilla stoner que cultivó el bajista Wiebe desde su llegada a la banda. Gracias a esta combinación de estilos, III se debate desde el arranque entre la doomy "Corp" y el cerrador metal progresivo de "Alpha barrier", donde los largos pasajes instrumentales se convierten en la marca propia de la banda. Dentro de estas posibilidades sonoras,  el disco nos regala divertimientos a la Primus como en "How to wake man and her son while you Criss Cross your bill" y "Acomplishing extinction", sin embargo III logra un equilibrio a través de los fuertes riffs a la Tony Iommi y los rebuscados pasajes instrumentales que desembocan en estribillos infecciosos.

La muestra perfecta de lo que es III la podemos obtener a través de "Agents of decay", tema de guitarra cruda que corta como cuchillo mientras el resto de los instrumentos intentan seguir sus pasos infernales. Tras marcar una serie de figuras descendentes llenas de intensidad, la melodía se mantiene en un ritmo hiriente mientras permite la entrada de las voces para entonar sus líneas en un color que nos recuerda inmediatamente a Gabriele Fiori de Black Rainbows y Killer Boogie. Sin embargo, el tercer tema del tercer disco del trío es una inyección letal llena de maldad y agresividad que sólo las bandas que sembraron las semillas del doom y hard rock en los años setentas lograron hacer, una tormenta venenosa de notas que caen del cielo hasta destruirnos por completo.

Desde la publicación de III, la banda se ha dedicado a tocar por todo su país, logrando así compartir escenario con otras bandas locales como Black Wizard y Black Mastiff, además de la máquina sueca constructora de stoner desértico Truckfighters. Sin embargo, el esfuerzo de Black Thunder se está quedando encerrado tan sólo en Canadá por la falta de difusión y, quizá, por la falta de un video que pudiera servir de promoción en redes sociales y canales de streaming. Por lo pronto, Earthquaker coloca su granito de arena dentro de la enorme playa de posibilidades sonoras para que sean descubiertos, valorados y, sobretodo, disfrutados en su plenitud, fuerza e intensidad...


miércoles, 14 de junio de 2017

It Was the Elf : Portugal y su stoner montañoso


Cuando uno escribe stoner inmediatamente viene a la mente el desierto californiano, las arenas cubriendo los olvidados caminos y el sol cayendo con todo su poder hasta crear alucinaciones llenas de colores. Sin embargo, el género ha cruzado las fronteras hasta llegar a inspirar a diversas bandas que viven en cualquier lugar menos en las dunas norteamericanas. Hoy la suerte nos ha hecho encontrar a It was the Elf, un grupo portugués que halla en las montañas la fuente perfecta para crear un rock crudo de guitarras desgarradoras y velocidades sostenidas.

Sin embargo, cuando pensamos en stoner nacido en Portugal, nuestras neuronas tienen como referentes obvios a bandas ya establecidas como KillimanjaroMiss Lava o PhaZer; tercio de poderosas muestras de lo que se hace en las costas lusitanas (Barcelós la primera y Lisboa, las segundas). Pero cuando pensamos en las zonas montañosas al interior del continente, la idea de que un grupo dedique sus esfuerzos a crear un sonido hiriente que cimbre el suelo desde sus cimientos resulta imposible, mínimo sorprendente.


Originarios del distrito de Guarda, a los pies de la Serra da Estrela, cinco jóvenes tomaron la furia que esconden los bosques para crear una densa banda de desgarradores acordes e hipnóticos riff herederos del stoner más clásico. Edgar Ferrão y Vasco Bicker en las guitarras, Diogo Ferreira en la voz, Israel Felix en la batería y Emanuel Mareco en el bajo le dieron vida a una pesada bestia que grita hasta sacudir la tierra, pero que a la vez esconde su fuerza bajo la imagen de un pequeño duende que se esconde en la frondosidad de los montes.

La primera muestra de lo que podía ser capaz It was the Elf fue Suspicious activity, un EP editado en marzo de 2014 con cinco rabiosos temas que lograron colocar a la banda dentro de la escena local, pero sería necesario que a su calidad interpretativa se le encausara para crear temas más definidos junto con una mejor producción técnica que lograra colocar a los instrumentos en su lugar justo. Esta primera mordida de los portugueses era una ruidosa y violenta prueba de lo que podían hacer, sin embargo el material requería aterrizar en su estilo sonoro para que desde un punto de partida explotara todo su potencial.


En marzo de 2016, la banda se encerró junto con Ricardo Bernardo en los estudios de Villa "L'Dourado" Resort ubicados en Viseu, Portugal para grabar su álbum debut, mismo que sería presentado en junio del mismo año bajo el nombre de Fire green. De esta manera, en 46 minutos quedaron condensados los esfuerzos de It was the Elf por establecer un estilo propio a través de aquel stoner desértico y el hard rock violento que se acerca peligrosamente al metal, además de construir una serie de temas redondos con visión clara y sonido perfecto que logra aprovechar todo el espectro auditivo.

Una ilustración hecha por Vasco Duarte que muestra a un búho anclando sus garras, a un lince rugiendo y a un jabalí de aterradores colmillos escondidos entre la hojarasca, nos remite inmediatamente a los territorios indómitos de los bosques que cubren las cadenas montañosas; pero al servir de portada para un disco logra rápidamente unir la fuerza sonora y lo violento de la naturaleza. Esta imagen encierra en su interior a nueve temas de riffs alucinantes hechos a base del fuzz más vibrante y los ritmos más ahogados en el misterio de lo que acecha dentro de la maleza.


Fire green es un disco que muerde y no suelta, un animal salvaje que muestra sus fauces para defender lo que es suyo, un rugido que truena las bocinas mientras la imaginación vuela en una desbocada carrera entre los milenarios árboles que cubren las lúgubres montañas. Desde el ácido viaje de humeantes guitarras que es "The ride on the white horse" hasta el ardiente zarpazo de "When beast collide", sin olvidar la aletargada "Nomads" y la hipnótica "Long time no see", Fire green nos ofrece una tormenta eléctrica que suspende por algunos momentos la obscuridad que se posa sobre las montañas. Pero contrario a lo que se podría pensar, el álbum de los lusitanos se engulle fácilmente gracias a sus riffs adictivos y a la construcción melódica de cada tema, ya que más allá de la ruidosa distorsión, la imagen que la banda busca recrear es alcanzada claramente.

Como un prueba de lo que hemos escrito hasta este momento, tomamos el primer aullido lanzado por el material. "The mountain's Elder" es una declaración de intenciones, una cruda advertencia de lo que se avecina y una confesión de sus influencias. Esta canción es quizá la más cercana a la escena de Palm Desert por su insistente figura y su imponente atmósfera, misma que se permite frenar un segundo para levantar la mirada y observar la magia del cosmos. El fuzz y las percusiones cavernarias toman el control mientras permiten sobrevolar el paisaje, eléctrico sonido que recorre los senderos del bosque hasta hacerlos propios, furia que exorciza las almas y libera los cuerpos para entregarlos a la salvaje danza de la madre naturaleza. Una voz se desgarra mientras cuenta la historia de aquel ser que resguarda las montañas y corre a la par de las bestias, el ser que atemoriza a los hombres mientras el viento que mece las hojas secas.

"Una vez que nazcas y te levantes sobre la montaña, tus ojos se abrirán más rápido para que puedas ver mientras corres entre ramas y piedras. Como guardián de esta montaña, siempre permanecerás firme, no te inclinarás ante nadie y no le temerás ni a monstruos ni demonios. ¿Caminarás como un rey? Eres un desconocido, sólo una sombra del hombre, un creador de vida bajo cualquier destrucción. ¿Correrás con las bestias? Eres un desconocido, sólo una sombra del hombre que es feliz por estar en libertad. Sólo podrás ser quemado por el sol y el olor de tu propia carne podrá durar miles de años. Montado sobre hojas muertas en el suelo, llegará tu día, aquel donde la pesada llave colgará del tronco más fuerte y donde tu cuerpo lentamente podrá descansar..."

Fire green está en estos momentos sobre los escenarios, lo que ha permitido a la banda alternar con Sulfur Giant y The Black Wizards, ademas de tener la oportunidad de formar parte del festival Stonefest 2017 a realizarse en  Asturias, España junto con Nashville Pussy, Dead Lord, Salem´s Pot, My Sleeping Karma y Black Rainbows. El poder de la montaña ha saturado las bocinas y su explosión ha llegado más allá de los límites posibles, logrando de esta manera que el nombre de It was the Elf salga de su natal Portugal y se instale como un referente obligado del stoner lusitano, uno con personalidad propia y un sonido que simplemente arrasa con lo que se ponga enfrente...

lunes, 12 de junio de 2017

Blue Snaggletooth : las mutaciones de una bestia cósmica


Cuando escribimos Blue Snaggletooth en cualquier buscador de internet, inmediatamente nos aparece un extraña figura con cara de reptil el cual forma parte de la infinidad de personajes de la saga Star Wars, pero cuando filtramos la búsqueda hacia el universo de la música, nos encontramos con una banda originaria de Ann Arbor, Michigan mientras maravillosas ilustraciones colorean la pantalla entre seres fantásticos, fabulosos rockeros con guitarra en mano y extraños hechiceros con poderos eléctricos, imágenes todas que irremediablemente provocan que nuestra mirada se admire y despierte el deseo por escuchar qué es lo que esconden.

Desde el primer guitarrazo sabemos que hemos sido afortunados por coincidir con esta banda fundada en 2009 a partir de la figura de Chris "Box" Taylor, quien construyó a un grupo con el cual pudiera exponer un crudo hard rock heredero de aquel pasado remoto donde el metal en sus muy diversas facetas dominó la escena pesada y conquistó al planeta. Blue Snaggletooth es un explosión sonora semejante a la que puede provocar un cometa caído del cielo, un áspero huracán que golpea sin piedad y nos deja en medio de la nada. Sin embargo, la historia de la banda hasta el día de hoy no ha sido nada sencilla, así que hoy nos damos la oportunidad de recordar lo que ha hecho que su nombre tenga un lugar especial en el mundo del rock norteamericano.


Con guitarra en mano y voz en cuello, "Box" Taylor se lanzó a buscar a un grupo de músicos que lo ayudaran a plasmar sus ideas musicales, siendo así que se lograra para primera formación de la bestia azul: Ian "Pit Viper" Sugierski en la batería, Ian Harris en el bajo y Jess Willyard en la segunda guitarra. Con esta alineación, la banda grabó su álbum debut Dimension thule en el que podemos detectar un gusto por el buen hard rock setentero  a través del blues eléctrico, la psicodelia, el boogie y el proto-metal.

Sin embargo, esta primera encarnación de Blue Snaggletooth se quedó reducida al Dimension thule hasta que Taylor decidió resucitar al reptil intergaláctico para hacer nueva música y grabar otro disco. Fue así que llegaron al grupo el baterista Mike Popovich, el guitarrista Cassey O'Ryan y el bajista Joe Kupiec para meterse durante marzo de 2014 al estudio Metro 37 para grabar Beyond thule, un disco que, sin perder la esencia sonora de la primera alineación de la banda, ahora se centraba en las guitarras distorsionadas del stoner.


Beyond thule es una lección sobre cómo hacer buen hard rock en el siglo XXI a través de una buena dosis de guitarras distorsionadas, un buen viaje lisérgico y mucha imaginación surgida directamente de los relatos de Robert E. Howard y toda la literatura fantástica cósmica. Desde los infecciosos y cortantes acordes iniciales de "Reptiles" hasta la salvaje "Transmutation" con su riff inspirado en el "Communication breakdown" de Led Zeppelin, el disco no permite ni por un segundo la posibilidad de respiro. Mientras las magnéticas figuras de "Serpent and the king" atrapan inmediatamente al escucha, caemos rendidos ante la sabbathiana "All you see" no sin antes perdernos en los misteriosos pasajes de "Nameless cults".

Pero si aún no fuera mayor nuestra sorpresa ante la fuerza del álbum, Blue Snaggletooth gira 180 grados y nos ofrece una épica melodía de acordes entrecortados que nos habla del cumplimiento de una vieja profecía sobre una bestia que sueña bajo una montaña dormida. Su combinación entre el rugido de las guitarras y los espacios que permiten al silencio adueñarse de la escena, hacen de "Sleeping mountain" en la canción perfecta para atrapar a los buscadores de ruidosas joyas, por lo que era obvio su lanzamiento como single del Beyond thule.

"Si llegó del espacio más profundo jamás lo sabremos, sin embargo provocó una inmensa decadencia que fue extendida como si fuera una espora. La gente gritó "libéranos de este día" y desde entonces los ancianos han hablado del cumplimiento de la profecía: "No despiertes a la bestia que sueña bajo la montaña dormida porque habrá un millón de años de lágrimas, obscuridad y destrucción, porque traerá  el miedo, la plaga y la muerte...". En los conjuros murmurados y en los hechizos lanzados, los obscuros magos libraron su guerra y nada salió bien pues todo fue eliminado y no queda nada más. Luego de que han pasado miles de millones de años, los señores se han ido dejando un legado que permanece hasta nuestros días. Nuevamente leemos los pergaminos para repasar lo aprendido: no debemos molestar a los gigantes durmientes..."

En febrero de 2015 fue publicado el video promocional de "Sleeping mountain", convirtiéndose así en el segundo sencillo del Beyond thule luego de "Transmutation". En este trabajo visual realizado por Brad Torreano a través de The Garage Auteurs podemos observar a la banda entre grandes amplificadores Orange y Marshall mientras se entremezclan algunas imágenes astrales y otras de demonios y aquelarres sacadas de Häxan, una vieja película escandinava de 1922 que muestra de forma dramatizada la historia de la brujería, el ocultismo y la magia negra desde la Edad Media.


Esta versión del Blue Snaggletooth logró colocar el nombre de la banda dentro de las más interesantes de la escena hard rock vintage y stoner de los Estados Unidos, lo que les permitió compartir escenarios con importantes grupos como The Sword, Royal Thunder, Windhand o All Them Witches; además de que todo su proyecto visual fue utilizado por Oliver Brewing Co. para lanzar al mercado dos cervezas artesanales bajo el nombre de "Serpent and the king ESB", inspirada obviamente en el tema incluido en Beyond thule. Desde entonces la banda no dejó de tocar todo el 2015 hasta la presentación de su EP The last voyage of Amra.

Desde entonces, Blue Snaggletooth tomó un merecido descanso durante 2016 que permitió al bajista Joe Kupiec y al guitarrista Casey O'Ryan crear un proyecto alterno llamado Wild Savages, además de que éste último forma parte también de la genial banda vintage Bison Machine. Sin embargo, eso no ha logrado frenar el vuelo de "Box" Taylor, pues además de publicar en diciembre de 2016 un split junto con los desérticos Red Mesa a través de Ripple Music por medio de la colección Second coming of Heavy; ya se encuentra reclutando nuevos músicos para recrear al reptil cósmico por tercera ocasión. Mientras éso ocurre, recordemos la magia de sus guitarras que logra hacer coincidir en un solo acorde a las arenas del desierto con las estrellas del cosmos...

Bandcamp de la disquera Ripple Music: Second coming of Heavy, Chapter Four
https://ripplemusic.bandcamp.com/album/second-coming-of-heavy-chapter-four


viernes, 9 de junio de 2017

The Wizards : musas, lunas y odas


Las guitarras se afinan para entonar juntas una melodía furiosa dedicada a la musa Caliope, aquella que tenía bajo su custodia la elocuencia y la persuasión a través de su bella voz. Los tambores marcan el tiempo para esta agitada carrera por el cosmos mientras un ritmo entrecortado toma las riendas y nos dirige hacia la luna que descansa sobre la casa de Escorpio. Todo se alinea para sacrificar a un alma y complacer así a los poderes malignos, sólo de esta manera podremos recibir la bendición del espíritu creador y la fuerza indomable que logre romper las barreras del tiempo y el espacio. 

Nacidos bajo el nombre de The Wizards durante 2013 en la ciudad de Bilbao, dentro del País Vasco, esta congregación de tipos enamorados del hard rock  y el metal clásico de Black Sabath, Pentagram, Dio, Danzig, Manowar y Blue Oyster Cult crearon a una banda que lograra fundir dichos sonidos con la agresividad del hardcore a la Black Flag y lo hecho por los grupos escandinavos del nuevo siglo que rescatan los sabores del NWOBHM como Horisont. Estos extractos fueron destilados y vertidos en un cáliz que el día de hoy tenemos el placer de beber hasta la embriaguez, música adictiva que nos hace levantar la mano cornuta e infiltrarnos por los misterios que guarda la obscuridad.


La publicación de un EP en enero de 2014 sirvió como carta de presentación dentro la escena vasca, pero su disco debut de abril de 2015 logró que España dirigiera sus tímpanos hacia el hard rock de esencia metalera que poco a poco estaban construyendo como marca personal. Ahora tenemos entre las manos su Full moon in scorpio, álbum editado en mayo de 2017 a través de Fighter Records que tiene planeado rodar por Europa, pero que sus ecos han cruzando ya los océanos, lo que nos permite el día de hoy poderlos degustar y escribir sobre su proyecto.

Sin embargo, The Wizards no son un grupo de jóvenes que se enganchan en la moda por el viejo metal; sus integrantes han girado por muchos años en el underground del país vasco hasta que ahora han logrado coincidir en un mismo sendero y en una misma dirección: Ian Mason en las vocales, Felipe Sobrado y Jorge González en las guitarras, Eneko García en el bajo y David Aranda en la batería.


Una impactante portada hecha por Pol Abran de Branca Studio tenía algunos meses rodando por las redes. Un torso desnudo bajo un cráneo cornudo que sostiene en sus manos un grial sagrado sobre un fondo de intenso rojo bien podría ser suficiente para llamar la atención, sin embargo, al bajar la aguja sobre el vinil todo se transforma en una tormenta de acordes que nos hacen creer que todavía es posible el hard rock bien hecho.

Full moon in scorpio comienza amenazante con una granada llamada "Avidya" y termina con "When we were gods", un menguante blues que sabe esconder su fuerza para hacerla explotar en el momento indicado. Sin embargo,  el segundo disco de The Wizards puede ofrecer desde un cortante riff ochentero ("Odinist") hasta temas francamente proto-doom de innegable corte ocultista ("Leaving the past behind"), pasando por figuras adictivas herederal del metal clásico que obligan a llevar su ritmo ("Stardust") y por canciones inspiradas en el metal aletargado de Danzig ("Who are you, , Mr. Gurdjieff?") ideal para el tono vocal de Ian Mason.


El primer mordisco al Full moon in scorpio es "Calliope (Cosmic revelations)", tema que habla sobre las voces que vienen desde insospechado lugares y dictan al hombre sus acciones; lírica obviamente inspirada en las musas de la mitología griega. Esta canción inicia con una figura de guitarra que inmediatamente engancha a los amantes del viejo metal por su energía e insistentes notas. La voz se desgañita mientras la batería golpea salvajemente sin freno ni piedad, la melodía nos va enamorando hasta que caemos rendidos a sus pies, la atmósfera se levanta alrededor de los acordes para cubrir con un velo de misterio y magnificencia esta fuerte oda. Una vez alcanzando el climax, la banda nos regala un memorable solo de guitarra obligado, pero simplemente maravilloso y totalmente explosivo.

Full moon in scorpio fue grabado en abril de 2016 en el Gaua Studio por Dean Rispler, bajista de The Dictators; pero fue hasta un año después que se publicó el video promocional de "Calliope (Cosmic revelations)" para preparar al público sobre la inminente salida del material. Dicho trabajo visual fue realizado por Gaizka Izaguirre, quien nos muestra a un nobel alquimista quien juega con los poderes ocultos mientras la banda muestra su fuerza en la Sala de Plenos del Ayuntamiento de Bérriz (provincia de Vizcaya) rodeados de clásicas guitarras Gibson (SG y Flying V), un bajo Rickenbacker  y amplificadores Marshall y Orange.

El disco apenas fue presentado en sociedad hace unos días, teniendo como padrinos a las bandas Tötenwolf y Saturna, así que el material comienza a madurar sobre los escenarios. Sin embargo, el quinteto vasco sabe codearse ante los reflectores con grandes bandas pues ya han sido abridores de Iggy Pop, Turbonegro y hasta de los propios The Dictators; además de alternar con Horisont, Hypnos y Brian Pyramid. Este es el momento ideal para The Wizards para consolidar su estilo y entrar a las grandes ligas, pues tiene la calidad interpretativa necesaria, pero quizá lo más importante, una colección de temas que realmente valen la pena...


miércoles, 7 de junio de 2017

Doublestone : mientras el sol duerme


En muchas ocasiones hemos hablado de la importancia de los países nórdicos dentro del desarrollo de la música desde hace varios años. Siempre la atención queda atrapada por el gran semillero que es Suecia en cuanto hard rock de sabores vintage y por la influencia que han desarrollado desde el inicio de este siglo bandas como Witchcraft o Graveyard. Sin embargo, el día de hoy viajamos hasta Dinamarca para escribir sobre una de las mejores agrupaciones que rescatan aquellos sonidos de antaño para crear verdaderas joyas: Doublestone.

Originarios de Copenhagen, dos amigos se juntaron en 2011 para crear una banda que rescatara aquella cadencia del rock clásico de finales de los años sesentas con la obscuridad de los primeros momentos del heavy metal de los años setentas. Bo Blond en las guitarras y Michael Bruun en la batería fueron construyendo su proyecto sonoro, pero no fue hasta que se les unió Kristian Blond (primo de Bo) para crear un power trío bajo a lo ellos mismos bautizaron como cult boogie.   
Tras la publicación de dos EP, la banda presentó en noviembre de 2013 su álbum debut Wingmakers, un disco rabioso que contó con la participación de Tony Reed de Mos Generator y que logró colocar a Dinamarca dentro del mapa de aquellos que se infectaron con el virus del retro hard rock. Su inicial "Save our souls" (reseña-review) ya mostraba un atisbo de la gran calidad interpretativa de estos tres daneses que bien podía competir con otras obras del momento como Abra Kadavar de Kadavar, Behind the mountains de Brutus, Anthropos de Mother of God y los discos debut de Wedge, Nocturnal y Vidunder.

Sin embargo, desde entonces la banda desapareció de nuestro radar, mostrando tan sólo como señal de existencia la publicación de una recopilación de lados B en septiembre de 2015. No fue hasta enero de 2017 que tuvimos nuevas noticias sobre Doublestone: la banda ahora formaba parte de la disquera Ripple Music con quien publicarían su segundo disco en el mes de mayo, mismo que había sido grabado por Andreas Krohn y que contaría nuevamente con la masterización de Tony Reed.  


Devil's own (Djævlens Egn, en danés) es un disco que confirma el estilo de Doublestone, pero que al mismo tiempo muestra otros horizontes sonoros. Bien podemos escuchar aquellos aires setenteros en "War machine" y "Man on the hill" así como la influencia del nuevo siglo como en las doomy "Here comes the serpent" y "Djævlens Egn". Como si fuera un tema olvidado del Wingmakers, entre los surcos del nuevo disco podemos encontrar a "Fuglene kalder", pero al mismo tiempo escuchamos cosas totalmente diferentes como la acústica "Devil's own".

A diferencia de las bandas que arriba mencionamos, Doublestone se ha distinguido por no refugiarse en el inglés para hacerse escuchar más allá de su país, pues siempre le han dado su espacio a su propio idioma. "Solen sover" es el tema que cierra el Devil's own pero que sirvió como su carta de presentación al ser publicado como primer single, mismo que nos sirve de perfecto ejemplo del crecimiento sonoro de la banda y como muestra de cómo un tema no es necesario que sea cantado en la lengua de Shakespeare para que funcione en cualquier lugar del planeta. Su inicio acompasado nos hace prestar atención en su melodía bien construida que aprovecha los momentos de silencio que dejan los instrumentos, pero una vez que atrapan la atención de sus incautos escuchas, la figura cambia a un pequeño riff heredero de los antiguos dioses Black Sabbath y Pentagram para que sorpresivamente se acelere en un tempo que hechiza irremediablemente con sus notas decadentes pero llenas de energía. 

"Cuando el sol duerme y la luna prueba la sangre, cuando el día termina no hay nada que te contradiga. Tú los puedes escuchar que te llaman desde algún lugar del horizonte, ellos te esperan ahí donde el sol se oculta. Cuando todos duermen, tú sabes que tienes que ir a donde no se toman riesgos y nadie quiere seguir. Ellos te esperan ahí donde el sol se oculta, ahí en la noche donde el alma encuentra la paz..."

Para promocionar el regreso de Doublestone, la banda publicó un video para "Solen sover" que nos muestra un poco de cómo fue la grabación del Devil's own en el estudio WolfRam durante abril de 2016, el cual fue construido en lo que algún día fue un bunker de la Segunda Guerra Mundial. El trío trató de capturar la esencia de la banda  sobre los escenarios, por lo que trató de grabar en directo todo el material que después fue enviado a Tony Reed. El golpe de las pastillas del bajo truena en las bocinas, la intensidad de la batería alcanza la claridad sonora y la guitarra se desenvuelve en un mágico solo improvisado. Con esta pequeña muestra en la intimidad del estudio de grabación, Doublestone comprueba que su estilo es directo y sin mediaciones, que lo que escuchamos en el material será simplemente lo que viviremos cuando los escuchemos en vivo.


Gracias a su calidad interpretativa, el trío danés ha tenido la oportunidad de compartir escenario con gente de la talla de Greenleaf, Pentagram, Heat, Wo Fat, Mothership y Spiders, además de sus compatriotas Demon Head. Sin temor a equivocarnos, podemos escribir que Doublestone tiene todo para convertirse en una de las mejores bandas revival de Europa a través de su mezcla de hard rock vintage con la psicodelia más distorsionada que dio origen al stoner y con aquel proto-doom setentero. Devil's own servirá para colocar a la banda en su merecido lugar, así que dejemos que el tiempo pase mientras disfrutemos de estos maravillosos 37 minutos que ha hecho Doublestone...