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miércoles, 18 de octubre de 2017

Old Man's Will : un recuerdo para el hombre problemático


El mundo del rock n' roll es más difícil de lo que parece. Entre grabaciones y giras, la vida personal queda a un lado para dedicar el mayor tiempo posible al proyecto musical con la intención de llegar a la mayor cantidad de tímpanos posibles. Sin embargo, el camino es difícil y en muchas ocasiones se tienen bajas inevitables. Hace poco nos enteramos que parte de los integrantes de los suecos Old Man's Will abandonaban a la banda para dedicarse a otras cosas más allá de la música, dejando en suspenso el futuro del grupo. Por lo anterior, decidimos escribir brevemente sobre lo que había sido este cuarteto hasta unos meses y sobre su próximo futuro.

A principios de 2012, cuatro jóvenes de Umeå, Suecia crearon un grupo donde pudieran hacer hard rock como el que se grababa en antaño, de aquel con algún toque del blues eléctrico setentero. De esta manera nació Old Man's Will a través de la amistad y la química musical de Gustav Kejving en la batería, Benny Åberg en las vocales, Tommy Nilsson en el bajo y Klas Holmgren en la guitarra eléctrica. 


Tras un par de años de ensayos, pequeñas presentaciones y esfuerzos, la banda logró publicar su homónimo álbum entre octubre de 2013 y marzo de 2014. En aquel primer trabajo discográfico podemos disfrutar a un grupo clavado en el hard blues vintage que recuerda por instantes a las primeras alineaciones del Deep Purple revestido con algunos toques del nuevo siglo como lo hecho por Kamchatka. Sus diez temas nos van sumergiendo en su estilo somero que se distingue por la pulcra interpretación y la peculiar voz de Benny Åberg.

En octubre de 2015 presentaron su segundo material titulado Hard times-Troubled man a través de la reconocida disquera RidingEasy Records, disco con mayores matices musicales caracterizados por un incremento de intensidad y sentimiento. Al blues y el rock pesado se suman algunos momentos funky y pop que en conjunto logran abrir el horizonte sonoro de la banda. Desde que escuchamos la desgarradora guitarra de "Fools" con ese ligero sabor que recuerda "Highway star" de Deep Puple, sabemos que tenemos frente a nosotros un disco poderoso. El blues más profundo lo encontramos en "Ratking" y  en "Another seven days", pero si lo que buscamos es una descarga energética con incisivas melodías en necesario acercarse a "How could you know?" o a "Got it", aunque los juegos rítmicos de "Easy rider" nos demuestran las nuevas posibilidades compositivas del grupo.


Una muestra de lo alcanzado por Old Man's Will en este segundo disco es "Troubled man", tema que sirvió de sencillo promocional gracias a su riff certero y su ritmo cortante que inmediatamente logra la atención de los escuchas. Bajo un esencia zeppeliana innegable, la banda juega con los tiempos para crear un track infeccioso que corta como navaja en cada acorde pero que al mismo endulza con su estribillo pegajozo y un puente lleno de blues que permite un ligero duelo instrumental místico lleno de intensidad. Cuatro minutos perfectos que encapsulan el alma de Old Man's Will, ideales segundos que demuestran la capacidad interpretativa de una buena banda de hard blues vintage.


Para redondear el lanzamiento de "Troubled man" como single, la banda presentó un trabajo visual promocional a través del canal de YouTube de la disquera RidingEasy Records. Dicho video nos muestra la imagen "hipster" de los integrantes de Old Man's Will quienes interpretan el tema mientras son grabados en viejas consolas de carrete abierto y observamos cómo se registra el evento en antiguos monitores de video Singer. Rodeado de amplificadores y armado con sus instrumentos, la banda nos muestra un poco de su esencia para dejarnos en la boca la sensación de música directa y grabación lo-fi como se hacía en el pasado.


La gira promocional del Hard times-Troubled man se enfrentó a una inconsistente serie de presentaciones en directo, provocando así una inestabilidad en la banda y una debilidad en la difusión del disco. Finalmente, en julio de 2017 fue anunciada la salida de Kejving y Nilsson de la banda por medio de su página de Facebook; presentando al mismo tiempo a sus relevos: Simon Lundir en la batería y Michael Åberg en el bajo. Sin mayor tiempo que perder, Old Man's Will se metió a los estudios de grabación para registrar lo que será su tercer álbum.

Creemos que era justo recordar lo que un día fue Old Man's Will para tener elementos de juicio con los cuales recibir su próximo material discográfico, siendo además un perfecto pretexto para volver a disfrutar el genial Hard times-Troubled man,  un maravilloso disco que se ha quedado de manera injusta en el olvido. Bajemos de nuevo la aguja sobre los surcos y disfrutemos sus ocho temas, recordemos lo hecho por el cuarteto sueco y preparemos el terreno para el nuevo Old Man's Will...


lunes, 16 de octubre de 2017

Thermate : cuando las arenas del desierto cubrieron Finlandia


Cuando pensamos en Finlandia, inmediatamente llegan a la mente las imágenes congeladas de los impresionantes paisajes de Escandinavia y la maravillosa arquitectura de sus ciudades. Sin embargo, cuando pensamos en su música en pocas ocasiones tenemos la oportunidad de encontrarnos con el rock que se hace allá, de no ser varias bandas cercanas a los diversos caminos del metal como Stratovarius, Children of Bodom, Apocalyptica o Nightwish. Al rascar dentro de las dunas del stoner desértico, hoy tuvimos la suerte de encontrarnos con un gran ejemplar finés digno de compartir con el mundo: Thermate.

A las orillas del lago Kallavesi se encuentra la pequeña ciudad de Kuopio, capital de Savonia del Norte. A los pies de la famosa Torre Puijo y en los bosques que la rodean, un quinteto de jóvenes formaron una banda a principios de 2012 con la intención de mezclar el hard rock de principios de los 70's con el rock desértico de los años 90's que a la postre daría origen a lo que hoy conocemos como stoner. Utilizando como nombre aquella reacción química pirotécnica que bien se puede utilizar en la soldadura que une los rieles ferroviarios como en granadas militares, el grupo se bautizó con un palabra que reuniera en sí misma fuerza, explosividad y unión.


Thermate está integrado por las ásperas guitarras de Mikko Väätäinen y Juuso Honkanen, el profundo bajo de Jere Tirkkonen, la insistente batería de Kimmo Partanen y la penetrante voz de Arthur Thure; quienes en conjunto logran crear sonidos envolventes que como tormentas de arena nublan todo a nuestro alrededor hasta acabar con todo lo que está a su paso. A pesar de esta furia sonora, la banda se permite realizar uno que otro viaje lisérgico como si se tratara de alguna alucinación derivada por el asfixiante sol del desierto.

Delimitado entre estos dos parámetros sonoros, la banda finlandesa establece su estilo para transportarnos a las dunas californianas y hacernos olvidar los nevados parajes escandinavos.  Otros grupos de dicho país han utilizado al stoner como plataforma para su concepto sonoro, pero lo han mezclado con otros géneros para personalizarlo como Laserdrift con el heavy psych y Elephant Bell con el rock alternativo. Sin embargo, Thermate se refugia en el rock desértico de la escena californiana de Palm Spring y en los primeros momentos del hard rock y el proto-doom.


Lo primero que supimos del quinteto fue a través del lanzamiento de su primer EP titulado Off the hades, el cual fue lanzado en mayo de 2016 con cuatro temas basados en riffs definidos de hard rock obscuro y crudas figuras que ya mostraban algunas tendencias stoner. Sin embargo, no fue hasta su segundo EP llamado Black desert highway publicado en marzo de 2017 donde el sonido árido atasca las bocinas para ofrecernos la desolación, la insolación y la ilusión del desierto.

Este segundo EP arranca con una misteriosa y abandonada introducción que inmediatamente nos remite a pueblos fantasmas y bolas de pasto seco cruzando las solitarias carreteras. Sin embargo, el material se convierte en una impenetrable muralla de sonido que rasga los tímpanos como lo que podemos escuchar en el tema que le da nombre al disco o en "Bullets on the feed" con todo y sus monótonos ritmos que denota cansancio y hartazgo. Aunque "The last stand" se mantiene con la misma lógica auditiva, pero poco a poco se va transformando en una épica melodía de proporciones colosales que juega con los tiempos y las figuras, ofreciendo al mismo tiempo una prueba de la gran calidad interpretativa de la banda.


El tema más incendiario del Black desert highway es "Pipe dream", track que golpea sin piedad gracias a su velocidad sostenida que simula a un poderoso V8 corriendo por algún camino rodeado de dunas y cactus. Sobre el hirviente asfalto rueda a salvajes kilómetros por hora un riff áspero que rasga las bocinas y se impregna a la piel como la sal y el sudor. Coraje y rencor transpiran por las furiosas líricas mientras los instrumentos construyen diversas figuras por medio del poder del fuzz, pues cuando creemos que el tema no puede ofrecernos algo más, nos encontramos con un  mágico puente musical donde un distorsionado bajo eléctrico toma el control hasta hacer temblar la tierra bajo nuestros pies.


Dos bellas mujeres desnudas sostienen el espejo que refleja aquel camino abandonado a la mitad del desierto mientras el cosmos cae ellos sin compasión ni freno. La ilustración hecha por el guitarrista Jusso que sirve de portada al Black desert highway inmediatamente nos ubica en el punto de referencia que Thermate utiliza como inspiración, pero al mismo tiempo logre ser un gancho a la vista que despierta el deseo por saber qué es lo que guarda en su interior.

Ahora es el momento de saber cómo se escucha la banda sobre el escenario más allá de lo logrado al calor del estudio Tonehaven y el cuidado técnico de Tom Brooke. Por lo pronto ellos se encuentran recluidos en su país con la intención de hacerse de un reconocimiento local, sin embargo la penetración de las redes sociales han llevado al nombre de Thermate hasta los más inimaginados puntos del planeta. Ojalá y pronto tengamos nuevas noticias discográficas con las que podamos confirmar que este quinteto de Kuopio es la mejor banda de stoner de Finlandia...



viernes, 13 de octubre de 2017

Pradhana : golpe tras golpe


Poco a poco nos hemos acercado en la escena que se ha gestado desde hace algunos años en Lima, capital del Perú. Las recomendaciones han llegado hasta los oídos y el tiempo se reduce hasta lo mínimo cuando deseamos compartir lo que en sus calles ha surgido hasta llegar a la organización de pequeños festivales como el Lima Doom. La calidad de las propuestas sonoras han logrado no sólo ganar espacios en el territorio inca, sino cruzar las fronteras para alojarse en las neuronas extranjeras y aferrarse a la memoria a fuerza de sonidos distorsionados y crudas líricas. Hoy hemos escogido como ejemplo perfecto de lo anterior a Pradhana, así que aquí van algunas líneas para ellos...

En el año de 2014 se integraron cuatro chicos peruanos con la intención de crear una banda con temas propios, mismos que fueron pasado por diversos estilos como el rock alternativo y el new wave hasta ir mutando hacia el grunge y definitivamente al rock desértico de gente como Kyuss y Fu Manchu y el stoner del  nuevo siglo bajo la escuela de Red Fang y 1000mods. A fuerza de ensayo y composición, la banda fue logrando definir su sonido hasta que a principios de 2016 grabaron y publicaron un demo, mismo que ha comenzado ha tener repercusión fuera de su país natal.


Tomando como punto de partida la palabra en sánscrito que denota el principio material que genera y guía al universo, la banda se bautizó como Pradhana con la intención de jugar también con la idea de la fuerza que lleva a la creación musical, una experiencia física del sonido que hace vibrar al cuerpo. Bajo este concepto, el cuarteto de Lima busca reflejar el sonido áspero del stoner con aquella energía primordial que da origen a todo.

Este ruido primordial ha sido creado por la desgarrada voz  de Carlos Rosell quien también acompaña con los acordes de una desgarradora guitarra, la gravedad tonal de las cuatro cuerdas furiosas de Manuel Cornejo, las percusiones salvajes  que golpean sin piedad de Tomás Osores y las figuras ahogadas en wah de la guitarra principal de Paulo Macedo que lloran hasta que las bocinas sucumben ante las insistentes notas.


Con el apoyo de Rula de Carpio de estudios La Arca, Pradhana tuvo la oportunidad de grabar un demo que fue publicado en su página de bandcamp en marzo de 2016 bajo el nombre de Sesiones en el Arca, un pequeño material conformado por cinco temas que logran encapsular el estilo del grupo de manera clara y concisa. La distorsión toma por asalto los parlantes hasta expulsar una muralla de sonido que no queda reducida a un monótono estilo, sino que más allá de su estilo definido, se toma la libertad de tomar diversos caminos para otorgar originalidad e infinitas posibilidades melódicas.

La banda presenta como inspiración directa la pesadez, la obscuridad y la marihuana, pero aun con estos obvios referentes que surgen del stoner más clavado, Pradhana  muestra un sendero multicolor que permite disfrutar su propuesta sin reducirla a un solo patrón melódico. El material arranca con una megalítica y arenosa canción titulada "Viaje", la cual es caracterizada por su aletargado ritmo y su onírica lírica. Lejos de este denso paso, bien podemos escuchar las caprichosas figuras de "Ente Karma" con la que podemos comprobar las capacidades interpretativas de cada uno de los integrantes del grupo, o la reflexiva "Héroes" que aún bordea el origen grunge del cuarteto de Lima. Por si fuera poco, el demo cierra con las notas lisérgicas de "X (gone, Saturn)" y su canto en inglés que bien podría confesar el deseo de Pradhana de cruzar las fronteras hacia diversos públicos.


Sin embargo, el track que bien podría servir de perfecto ejemplo al sonido demoledor y áspero por el que Pradhana ha orientado sus pasos es "Falso ideal". Con una obvia lírica corrosiva de crítica social, el tema contiene un sostenido ritmo que se convierte en veneno, pero al mismo tiempo marca un riff entrecortado y descendente ideal para su estribillo. La eterna historia latinoamericana de implacable control y opresión al pueblo se convierte en una adictiva melodía que termina explotando en un feroz solo de guitarra que por medio del fundamental pedal wah nos hace ver las estrellas mientras su violenta base nos arrasa como una tormenta de arena.
Desde hace tiempo la banda se encuentra realizando maquetas de sonido para lo que será la grabación definitiva de su álbum debut, aunque las actividades personales de cada uno de sus integrantes ha obligado a posponer el trabajo en estudio. Por lo pronto, directamente los integrantes de Pradhana nos han comentado que a principios del 2018 tendremos un EP con dos nuevos temas, mismos que servirán de aperitivo al anhelado primer disco que está pensado su lanzamiento para el mismo 2018.

Sesiones en el Arca es una excelente muestra de lo que tiene el grupo en sus manos, pero quizá sea el momento de plasmarlo en una grabación que sirva de granada en su país con la intención de crear mayores espacios para su difusión y de catapulta de promoción hacia otras partes del continente. Hay hambre en América Latina por bandas con este sonido agresivo de líricas contundentes, así que bien podemos vislumbrar un futuro prometedor a Pradhana... ahora sólo queda ser pacientes y esperar un poquito más por el deseado debut.


miércoles, 11 de octubre de 2017

Devil Electric : rendidos ante la bruja roja


Una misteriosa dama de rojo camina por los desolados bosques, el espacio ideal para guardar un secreto maldito de tan sólo nombrarlo. Un séquito de negras almas escolatn su aletargado paso, resguardan al espíritu maligno que busca abrir los portales prohibidos para liberar las fuerzas obscuras quienes portan fuerza y odio. La sacerdotisa escarlata entrega su sabiduría en olvidados rituales con la intención de rescatar aquella magia condenada por los hombres...

Ya cuando habíamos escrito sobre el EP The gods below, se vislumbraba que la obscuridad del concepto sonoro y visual de los autralianos Devil Electric los orientaría a mejores composiciones y a un mayor reconocimiento por parte del público y la prensa especializada (reseña-review). Ahora que tenemos en las manos su primer álbum completo podemos decir que no estábamos equivocados, hoy la banda es toda una realidad con el viento a su favor para convertirse en un referente obligatorio del occult rock del nuevo siglo.


La banda originaria de Melbourne ha regresado con Devil Electric, su álbum debut titulado de manera homónima publicado en agosto de 2017 a través de Kozmik Artifactz. Este material ha logrado condensar su densa base de heavy blues con el proto-doom de los primeros años de la década de los setentas, un espacio de encuentro que dio origen al primer Black Sabbath y que sentó las bases para otros grupos que han servido de inspiración para los australianos como Graveyard, Blues Pills, Electric Citizen, The Well, Kadavar o The Dead Weather.

Tratando de construir las metáforas ideales que identifiquen a cada uno de los miembros de Devil Electric, bien podríamos describir el sonido del grupo a través de las lineas calculadoras del bajo que reptan como serpientes por el suelo (Tom Hulse: snake-bass), la guitarra hiriente que corta (Christos Athanasias: knife-guitar), los ritmos de percusiones que recuerdan aquellos viejos rituales que se realizaban frente a una mágica fogata (Mark van de Beek: tribal-drums) y una voz hechizada que nos enamora y nos sacrifica a la vez (Pierina O'Brien: the red witch).

Bajamos la aguja sobre el vinil y un fuerte zumbido ahoga la atmósfera alrededor. En su interior se escucha una misteriosa procesión de seres obscuros guiados por tambores paganos que se reúnen poco a poco alrededor del fuego ritual alimentado a la mitad de la noche. Mientras el álbum arranca con esta imagen ("Monologue"), los minutos transcurren hasta hacer el ambiente más denso hasta despertar una sensación lúgubre, salvaje música desgarradora que por momentos nos hace bailar sin control dentro de un maldito aquelarre ("Shadowman") o nos obliga a rendir culto a olvidadas deidades con poderes temidos ("Acidic fire") y al mismo tiempo nos hable sobre encarnizadas batallas entre el bien y mal ("The dove & the serpent"). Las cuerdas arañan las bocinas en un himno fatídico ("Monolith"), mientras una hermosa bruja de terciopelo entona melodías desgraciadas con la intención de robarnos el alma para entregarla a las fuerzas de la noche ("The secret machine").

El primer disco de Devil Electric nos muestra a una banda con una línea conceptual y sonora muy clara. Aprovechando el misticismo y la zozobra que genera la obscuridad, los nueve temas del material condensados en 36 minutos nos sumergen en un lúgubre paseo por un bosque encantado que oculta ritos paganos y poderes sobrenaturales. El álbum fue grabado durante los primeros días de septiembre de 2016 en el estudio Coloursound bajo la supervisión técnica de Tom Glover y la masterización de Matt Sibthorpe, logrando crear un sonido abismal que contrasta con la voz de Pierina O'Brien. Los riffs herederos del Black Sabbath más clásico salpicado con el occult rock que ha surgido en los últimos años por todo el mundo, otorgan al repertorio del cuarteto australiano un juego irónico entre fuerza y misterio.

El primer single del disco fue "Hypnotica", tema presentado en mayo de 2017 con la intención de preparar el terreno y provocar el deseo por tener en los tímpanos la nueva música de Devil Electric. Siguiendo los pasos establecidos en "The dove & the serpent" (primer single del EP The gods below y que ha sido incluido en este material), "Hypnotica" inicia con una tétrica guitarra que se convierte en un rugido feroz, melodía hiriente que aprovecha los cambios de intensidad para generar tensión y sumergirnos en parajes desconocidos que sobresalta en el momento más inesperado. Acordes secos que caen como lápidas, guitarras que murmuran y sobrevuelan como almas en pena, voces que cantan para robar la atención y dejarnos inmóviles ante la imagen hipnótica de una bruja roja dispuesta a sacarnos el corazón y ofrecerlo en tributo.

Con un trabajo visual realizado por Defero Productions, Devil Electric presentó el video promocional de "Hypnotica". Los dedos se posan sobre el mástil para comenzar la lúgubre oda que inmediatamente es seguida con furia por el resto de la banda. Entre sombras y reflejos, el grupo muestra su poder interpretativo frente a las cámaras, otorgándonos la posibilidad de escuchar en plenitud la música más allá de la distracción visual de una historia mórbida o la belleza de la vocalista de la banda.


Gracias a su estilo, la banda a logrado pisar diversos escenarios y participar en distintos festivales junto con grupos importantes del nivel de Truckfighters, Endless Boogie, Fuck the Fitzroy Doom Scene, Motherslug y Kadavar. Lo anterior no sólo demuestra el reconocimiento y e gusto por su proyecto, sino su calidad interpretativa sobre los escenarios. Por lo pronto, desde este punto del planeta nos conformaremos con saborear detenidamente cada segundo discográfico de Devil Electric mientras el cuarteto se anima a compartir su música siniestra en este continente.


lunes, 9 de octubre de 2017

Wucan : hechizando ratas y neuronas


Cuando escribimos sobre el álbum debut de la banda alemana Wucan titulado Sow the wind (review), Earthquaker había amenazado que este grupo se convertiría en una de las mejores dentro de la escena vintage alemana. Hace unos días fue publicado Reap the storm y luego de una primera vuelta a los surcos podemos escribir que el cuarteto de Dresden ha logrado cumplir la profecía.

Lejos de quedarse estancados en el sonido logrado en su primer material, los alemanes buscaron desarrollar su estilo para alcanzar un álbum maduro que servirá de plataforma para su futuro musical. Sobre la base del hard rock fundamentado en flautas e hipnóticos riffs de guitarra, hoy Wucan nos ofrece un disco que sobrevuela el movimiento progresivo de los años setentas desde la mirada del krautrock revestido con algunos instantes psicodélicos. El resultado final es una extensa obra de ochenta minutos encapsulados en tan sólo ocho temas.


Aquel primer disco de Wucan fue grabado con el baterista Leo Vaessen, pero el abandonó el proyecto para dedicarse al cien por ciento con su banda The White Dukes. Desde entonces, el grupo encontró en Philip Knöfel al encargado perfecto de las percusiones tras años de un largo desfile de múiscos en dicha posición. Gracias a esta adquisición en la alineación, el guitarrista Tim George, el bajista Patrik Dröge y la cantante/flautista Francis Tobolsky encontraron el equilibrio perfecto para concentrarse en afinar su estilo y crear nuevas composiciones que alimentaran lo alcanzado hasta ese momento. 

Wucan regresó al Big Snuff Studio para grabar el nuevo material, pero a diferencia del primero, la grabación y producción corrió a cargo de Nene "Porco Dio" Baratto, quien ha trabajado en los discos de Travelin Jack y Kadavar. Para complementar la realización técnica, la mezcla corrió a cargo de Charlie Paschen y la masterización por Andreas "Lupo" Lubich, quienes lograron obtener un resultado alucinante que realmente logra dar un paso más allá a lo alcanzado en Sow  the wind.


A pesar de tener tan sólo algunas horas de ser presentado, Reap the storm tiene todos los elementos necesarios para convertirse inmediatamente en un material de referencia obligada al renacimiento en este siglo del hard rock progresivo clásico. Sin embargo, el disco no se queda en aterrizar en las planicies de los viejos lugares ya establecidos por los antiguos dioses como Jethro Tull, sino que el cuarteto alemán rompe con las fronteras establecidas para regalarnos una obra colosal que logra volarnos las neuronas a través de múltiples imágenes sonoras sin repeticiones ni lugares comunes.

El Reap the storm podríamos dividirlo en dos partes, mismas que quedan claramente marcadas en su edición de vinil: una primera conformada por seis temas "convencionales" con melodías definidas sobre una misma vía y una segunda constituida por dos extensas suites. El primer disco arranca con un misterioso tema cantado en alemán que poco a poco nos va envolviendo en su mágica neblina psicodélica, pero al ofrecernos su "Ebb and flute/The eternal groove", el rock progresivo de flautas maravillosas del primer disco regresa a nuestra memoria; aunque por momentos es imposible no recordar a Alia O'Brien con su Blood Ceremony. Sin embargo, el tema se convierte a fuerza de golpes de bajo en una melodía pop de reminiscencias disco. La cabalgata eléctrica se adueña del sonido en "Out of sight, out of mind" gracias a su guitarra heredera del agresivo NWOBHM. Cuando la aguja se posa sobre "I'm gonna leave you", nos encontramos con un track hecho a base de mezclar una buena canción pop con algunos elementos psicodélicos y soul que desearon hacer los Blues Pills en su criticado Lady in gold pero que no lograron. Esta sección del disco cierra con otro tema en lírica alemana llamado "Falkenlied", el cual se distingue por sus aires acústicos que recuerdan por momentos al Fairport Convention de Sandy Denny.


La segunda mitad del Reap the storm sólo nos ofrece dos temas, mismos que podríamos considerar como dos obras conceptuales estructuradas por diversos movimientos bien definidos. "Aging ten years in two seconds" comienza con acordes acústicos para darle seguimiento al último track de la primera parte del álbum para ir subiendo in crescendo a través del poder de la flauta y cambios melódicos dirigidos por el bajo hasta llegar a energéticas notas herederas del hard rock setentero durante un largo viaje con más de viente y un minutos delirantes. En cambio "Cosmic girl" es una larga experimentación sonora de dieciocho minutos donde podemos encontrar sonidos orientales de sitar y paseos astrales psicodélicos, pero que en su parte media logra arrancar algunos instantes distorsionados para regresar al mundo onírico con el que suavemente arrancó.

El primer sencillo del disco es "The rat catcher", track que inmediatamente nos remite a la antigua fábula alemana de El flautista de Hamelin que fuera rescatada por los hermanos Grimm. La batería y el bajo ensayan un ritmo adictivo, pero tras algunos segundos es quebrado por una guitarra que cambia la melodía de manera brusca. Algunas notas de flauta delimitan la línea melódica para ser seguida por una voz femenina con una agresiva entonación inspirada en el coraje y la venganza. Inesperadamente el tema es de nuevo cortado por una misteriosa e insistente línea de bajo que prepara el terreno a una flauta que sopla una hipnótica figura con la intención de orientar a los inocentes hacia lugares desconocidos. El tema encapsula en sus más de cinco minutos de duración los nuevos caminos tomados por Wucan en su extenso Reap the storm, es una probada ideal que confirma lo alcanzado por una banda en su intento por traspasar sus propias fronteras musicales hacia infinitas posibilidades.

A principios de septiembre de 2017, Wucan presentó el video promocional de "The rat catcher", el cual es un trabajo visual mágico realizado por Caryzma Media que nos muestra a la banda interpretando el tema en algún rincón perdido entre los callejones de una vieja ciudad mientras niños y ratones bailan con la melodía seductora. Entre luces y sombras, la banda explota en un alucinante juego de imágenes que dotan de imaginario a un tema de obvias referencias literarias.

Con la intención de hacer llegar este maravilloso y extenso trabajo, el cuarteto de Dresden ha comenzado su gira europea que tocará Alemania, República Checa, Países Bajos y Austria, misma que inició con un evento compartido con Travelin Jack y Eat Ghosts en su lugar de nacimiento. En el otro lado del Atlántico nos encantaría recibirlos, pero hasta este momento no se encuentra en sus planes, así que sólo nos queda saborear detenidamente esta obra colosal llamada Reap the storm, un disco ambicioso que alcanza sus objetivos al hechizar a los amantes del viejo rock progresivo y al acercar a las nuevas generaciones a un género multifacético que requiere ser nuevamente valorado.


viernes, 6 de octubre de 2017

Black Rainbows : la institución italiana del psych-fuzz


Cuando se escribe de Gabriele Fiori es hacerlo sobre uno de los referentes obligados del hard rock italiano. Hace tiempo habíamos compartido algunas líneas sobre Killer Boogie, una de sus bandas quedó reducida al genial Detroit de principios de 2015 (reseña-review) así como su trabajo a través de su disquera Heavy Psych Sounds; pero era necesario y urgente redactar algo dedicado a su principal proyecto: Black Rainbows.

Con distintos compañeros de guerra desde el año de 2005, Fiori ha creado alrededor de su Black Rainbows una banda dedicada al culto del rock psicodélico en conjunción perfecta con el stoner desértico norteamericano de la última década del siglo pasado, un lugar donde se encuentran MC5, Blue Cheer y Hawkwind con Fu Manchu, Kyuss y Nebula. Desde hace dos años el grupo está completado por Alberto Croce en la batería y Giuseppe Guglielmino en el bajo, tiempo en que la banda se ha dedicado a terminar por establecer su estilo y darlo a conocer más allá de las fronteras italianas.


Con la intención de crear una continuación al Hawkdope de marzo de 2015, Black Rainbows realizó Stellar prophecy presentado hasta abril de 2016. En sus siete temas condensados en cuarenta y cuatro minutos bien podemos escuchar aquel rock salvaje y áspero a través de la fuerza del fuzz que en sus venas corre el cosmos, el desierto y la psicodelia más lisérgica. El disco es un onírico viaje por las neuronas hasta la explosión de supernovas por algún rincón olvidado del universo, una ácida visión que logra despegar los pies del escucha para desmenuzarlo en un millón de partículas extasiadas.

 El quinto disco del power trio italiano comandado por Fiori encuentra en la metáfora del monstruo de doble cabeza la mejor imagen para describirlo. Por un lado encontramos dos largos suites experimentales que nos remiten al viejo space rock de tintes progresivos con la intención de dejarnos  flotando en la gravedad cero como en "Golden widow" y "The travel", pero en la otra cara de la moneda podemos escuchar el psych-fuzz con ese saborcito a stoner con el que ha logrado ganar seguidores la banda como en "Evil snake", "It's time to die" y "Keep the secret". Sin embargo, en el Stellar prophecy existe el suficiente espacio como para que la banda nos regale un pequeño tesoro, un blues eléctrico de guitarra y teclados penetrantes llamado "Woman", tema que te toma de la mano para mostrarte las galaxias bajo un aletargado ritmo que logra hipnotizar y enamorar.


Sin embargo, la mejor muestra de lo que es Black Rainbows es el tema inicial del Stellar prophecy que sirvió de primer single al material. "Electrify" es un pequeño demonio de cuatro minutos de guitarra desgarradora que desde su riff inicial nos hace menear la cabeza a su ritmo mientras el pie pisa el acelerador para que un poderoso V8 corra a toda velocidad por el ardiente asfalto de alguna carretera escondida entre las dunas del desierto californiano. Sus acordes caen como relámpago para iluminar la obscuridad de la noche, tormenta ácida de notas que se mantiene estática sin compasión ni descanso.

Mientras la batería de Alberto marca el tiempo, la guitarra de Gabrielle vomita su figura venenosa que inmediatamente es seguida por el bajo de Giuseppe. Efectos cósmicos se escapan de las bocinas mientras la arena se pega a la piel en una extraña mezcla entre el calor asfixiante del mediodía y el insoportable frío de la madrugada. El ritmo es cortado por momento para otorgar intensidad a la melodía, pero todo regresa a su incansable y sostenido tiempo para demostrarnos que Black Rainbows es una poderosa máquina de sonido imposible de apagar.

Con un trabajo visual realizado por Andrea Labate, la banda presentó el video promocional para "Electrify". En sus imágenes podemos ver al grupo entre psicodélicos colores que remiten al cosmos y, obviamente, a la electricidad. Flashes y luces constantes nos deslumbran pero que al mismo tiempo nos permiten observar al power trio refugiados entre sus instrumentos y sus amplificadores. ¿Acaso existe algo más eléctrico y poderoso que una banda de rock explotando las bocinas mientras todo se derrite a nuestro alrededor?


Desde el año 2016 y hasta el día de hoy, Fiori y su banda se dedicó a promocionar su Stellar prophecy, teniendo la oportunidad de ser los abridores de mítico Brant Bjork durante su gira europea, además de participar en diversos festivales como:::::: y ahora en el Desert Fest que se realizará en Atenas, Grecia. 

miércoles, 4 de octubre de 2017

Radio Moscow : el mágico poder de la Stratocaster


Han existido muchos grupos desde el inicio de este siglo que han buscado emular el sonido y el estilo de las grandes bandas de finales de los años sesentas, aquellas que fusionaron el sentimiento del blues, la energía del rock y la magia de la psicodelia. La mirada regreso a los antiguos dioses como Cream, The Jimi Hendrix Experience, Led Zeppelin o Blue Cheer, pero muchos quedaron atrapados en la simple repetición de los cánones establecidos y muy pocos ha logrado despegar utilizando aquellos referentes como punto de partida. Entre aquel pequeño puñado de bandas que lo han hecho se encuentra Radio Moscow...

Tras la salida del bajista Zach Anderson y el baterista Cory Berry para formar Blues Pills, el proyecto del guitarrista y vocalista Parker Griggs quedó afectado al grado de poner en duda su continuidad. Pero así como en el pasado lo había logrado el multi-instrumentalista originario de Iowa, las cosas volvieron a tomar su rumbo para hacer de Radio Moscow una institución del hard blues psicodélico. Desde 2012 con el baterista Paul Marrone y desde 2013 con el bajista Anthony Meier, la banda ha tomado nuevamente impulso hasta alcanzar un estilo propio dentro de un género de obvias referencias vintage hasta crear una tendencia musical en la última década. 


Desde el Magical dirt de 2014 podíamos detectar ya un estilo definido en esta encarnación del Radio Moscow, uno que termina siendo comprobado en el Live! in California de 2016 donde escuchamos la furia que logra el power-trio sobre el escenario. Sin embargo, es hasta su más reciente disco llamado New beginnings publicado por Alive Records, que realmente podemos decir que la banda ha encontrado su camino gracias a su estabilidad en la alineación y a la química que existe en la misma. 

Para los oídos nuevos y para los no educados, fácilmente podrían escuchar que Radio Moscow suena idéntico en sus cinco disco de estudio. Esto sería en parte cierto gracias a la marca personal de Parker Griggs enfundado en su guitarra Fender Stratocaster, pero uno pone un poco más de atención en cada uno de los materiales, se puede descubrir una maduración en las composiciones sin dejar a un lado la potencia del jamming fundamental en el hard blues psicodélico. Es por eso que Earthquaker baja la aguja sobre el New beginnings para desmenuzarlo poco a poco hasta sacarle el jugo de su esencia y comprender así el nombre del quinto disco del grupo.


Tras un arranque meteórico bajo una tormenta de notas con el tema que le da nombre al disco y "Deceiver" hasta dejarnos sin respiración, el material nos ofrece una pausa lisérgica a través de "Woodrose morning" (tema instrumental clavado en el Hendrix experimental) y la irremediablemente vintage "Driftin'" (hard blues cósmico que revienta como supernova). Parker Griggs sigue siendo un monstruo en la guitarra y lo demuestra claramente en la exposiva "No one knows where they've been" como en la ambivalente "Pick up the pieces". Los tambores tribales de "Last to know" nos llevan a nuevos terrenos misteriosos, pero todo regresa a la normalidad de la banda con "Pacing", no sin pasar antes por otro pasaje instrumental atascado de acordes. Para cerrar la placa, Radio Moscow nos ofrece un poderoso track de notas descendientes que terminan en una melodía cortante muy en la escuela del propio Griggs.

New beginnings se distingue de sus antecesores por ser un disco más estridente con canciones más fuertes con un mayor uso de overdubs (o grabaciones superpuestas unas sobre otras) que nos hace un poco difícil imaginar el disco en directo.  Por todas partes podemos escuchar el poder del efecto fuzz sobre los acordes con alguna que otra armónica jugando con las figuras, mientras que la magia del wah sobre las líneas melódicas y el delay tras las voces satura las bocinas cruzando los canales creando el alucine total. El quinto disco de la banda es una muralla de sonido que no tiene un sola grieta durante sus casi cuarenta minutos y diez temas gracias al trabajo del propio Griggs en la grabación del material y el trabajo en estudio del ingeniero de sonido Mike Butler y la masterización de Mark Chalecki.


Como primera prueba del nuevo disco, Radio Moscow presentó como single en agosto de 2017 "New beggining", la cual abre el material y lo nombra. Sus primeros diez segundos son una granada explotando en nuestras manos, un bombardeo infernal que lanza esquirlas sonoras por todos lados para dejarnos derribados en el suelo, una caja de sorpresas que se abre sin compasión. Parker Griggs se queda solo entonando una melodía infecciosa mientras su guitarra juega con notas de tintes orientales que entran al cuerpo como pequeñas agujas sin freno, blues lisérgico e hiriente que muestra toda la marca de la banda. Sin embargo, cuando llega a su puente, el tema explota en acordes poderosos para hacernos caer por un tobogán a dimensiones desconocidas a una velocidad impresionante, un agujero de gusano que nos transporta hasta el otro lado del universo en tan solo unos cuantos segundos. Con tan sólo escuchar este track de cuatro minutos, cualquiera comprende la razón por la cual Radio Moscow es una de las mejores bandas de la actualidad...

"Vida agridulce, siempre cambiando. Sin paz en la mente con la ciudad quebrada.  Dulce tiempo que siempre está en movimiento, el estado que tiene perdido Antes que que esté atascado en esta noche somnolienta y antes de que esté atrapado en esa mentira, me moveré sobre la línea cuando la blanca luz me ciegue en la obscuridad de la noche. Déjame ir, tú me tienes que dejar ir... pero ella no me deja escapar ahora. Embrujadas formas para matar a este hombre, para borrar su mente hacia un nuevo comienzo "


New beginnings significa un nuevo ciclo dentro de la carrera de Radio Moscow, un ejercicio catártico que abre el camino a nuevas posibilidades desde el punto de vista sonoro y lírico. La música es estridente y las letras personales, otorgándole al quinto disco de la banda asentada desde hace años en San Diego California un giro que sus seguidores y los amantes del hard psych lograran detectar desde sus primeros segundos. La improvisación ha sido encausada para aliviar el alma y orientar los pasos hacia un futuro más luminoso, energético y con convicción... éso es hoy Radio Moscow, así que será necesario vivir su mutación sobre los escenarios.


lunes, 2 de octubre de 2017

Jungle City: descubriendo otro tesoro australiano


Los profundos océanos del hard rock guardan en sus abismos una gran cantidad de secretos que son difíciles de encontrar. Las aguas se revuelven y de vez en cuando salen a flota hasta que las mareas los hacen cruzar continentes como si se trataran de una botella con un mensaje en su interior. Cruzando el Pacífico, a las ásperas arenas de Earthquaker ha llegado un espécimen australiano que guarda en su interior los más diversos estilos sonoros en una fusión deliciosa de blues electrificado, pop psicodélico, proto-doom y hasta instantes glam para crear una personalidad propia. Para todos ustedes, les presentamos a Jungle City.

A mediados de 2011 en la enorme ciudad de Adelaida, tres chicos de largas cabelleras se juntaron para crear una banda que lograra fusionar el gusto musical de cada uno de sus integrantes y así se lograra crear un estilo muy definido y propio al mismo tiempo. Enamorados de Led Zeppelin, Black Sabbath, T. Rex y The Stooges, el power trio fue componiendo sus primeras canciones hasta que en junio de 2012 lograron publicar su álbum debut. Sin embargo, el nombre de la banda quedó restringido al sur del continente australiano gracias a un primer material directo pero plano para sus intenciones sonoras.


Decididos a conquistar su país, Jungle City se concentró a darle mayor versatilidad a su sonido hasta conformar lo que sería el segundo disco de la banda, mismo que sería publicado en mayo de 2014. Dicho material dejó el rock simple y sin contemplaciones de su debut para darle juego al funk con instantes punk. Brendon Wilson en la guitarra y voces, Kaileb Rothwell en el bajo y Luke Wilson en la batería comenzaron a tener reconocimiento en Australia, pero ahora sería el momento del verdadero crecimiento.

En junio de 2016, el trío austral presentó un adelanto a lo que sería su tercer material. Lanzada como single, "All I need" sirve de puente perfecto entre los disco anteriores y lo que incluiría su próxima placa. Escondido entre su glam ochentero y su funk rock se puede saborear una pequeña probada de hard blues, ya sea en la estructura de su línea melódica así como en la parte de su solo de guitarra. Sería en octubre del mismo año que vería la luz III, nombrado numéricamente igual y como lo hizo Led Zeppelin en sus primeros discos.


Para esta ocasión, Jungle City lanzaría toda la carne al asador para ofrecernos un material realmente multifacético que fácilmente llega al gusto del oído y de las neuronas. La banda nos ofrece temas que mezclan el boogie de T. Rex con el proto-doom de Black Sabbath como es el caso de la inicial "Stoney love" o "Mind eraser" gracias a su crudo e infeccioso ritmo con la voz de Brendon Wilson que recuerda los colores del mítico Marc Bolan, pero al mismo tiempo podemos escuchar pasajes clavados en el blues eléctrico de finales de los años sesentas como en la maravillosa "Cannibal" o en la misteriosa y sensual "Ghost". La flexibilidad de III queda demostrada con el desbocado hard rock de "I won't bother" que recuerda un poco al primer Crobot o con las obscuras "I want you" y "Sun god", canciones que muestran la amplia paleta de posibilidades sonora de Jungle City que van desde el jamming session de un aceitado power trío (como lo logrado por Wolfmother en su primer álbum) hasta el juego psicodélico del blues cósmico o el stoner más onírico de la última década del siglo pasado. 

Quizá el tema más infeccioso y agresivo del disco es "Sexwitch", una canción que fue lanzada como sencillo en enero de 2017 y que ha servido de punta de lanza en la promoción de la tercera producción de Jungle City. Por medio de su rock hiriente armado con un riff cortante, en cuatro minutos tenemos a una banda totalmente opuesta a sus referencias pasadas. Su figura es heredera del viejo NWOBHM de finales de los ochentas, pero su estribillo está clavado en el primer doom gracias a sus notas descendentes y su mórbida lírica. Al llegar a su puente, todo el ambiente lúgubre se transforma en un viaje ácido que nos hace caer en un abismo lisérgico, entre magia negra y lujuria que nos obliga a bailar desnudos alrededor de una hoguera a la mitad de la noche. 


Para acompañar el lanzamiento de "Sexwitch" como single, Jungle City publicó en su canal de videos de YouTube un trabajo visual dirigido por Mickey Mason donde se nos muestra una historia que por momentos raya en la burla y en el sarcasmo. Inspirado en las viejas películas de bajo presupuesto conocidas como "serie B", el videoclip narra lo que le ocurre a los tres integrantes de la banda al llamar a las fuerzas malignas a través de antiguos rituales de magia negra. Entre túnicas, pentagramas y fotografías de algunos muertos famosos, el demonio hace su acto de aparición aunque los resultados que el grupo espera tras la sesión espiritista no es el deseado...


En estos momentos Jungle City se encuentra girando por su país con la intención de hacer crecer su reputación, pero el poder de las redes sociales dentro del gran océano que es Internet, la banda ha logrado llegar hasta nuestros tímpanos para freírlos al calor de infernales riffs sin compasión. Sin temor a equivocarnos, este power trio tiene todo para convertirse en una de las mejores bandas australianas si mantienen lo logrado en su último material gracias a componer temas de rock directo y salvaje...


viernes, 29 de septiembre de 2017

Devil's Witches : la guerra y el sexo desde una sola mirada


La tierra se cimbra ante el ensordecedor zumbido de los helicópteros volando a poca altura y las constantes explosiones por granadas de fragmentación. Entre los ríos tropicales y la tupida vegetación de la antigua Indochina, un ejercito invasor intenta acabar con una nación que busca establecer su dirección. Durante veinte años las balas acabaron con la vida de muchas personas que seguían un ideal político, las minas sembradas bajo los terrenos intentaron volar en pedazos el deseo de unión y autodeterminación de un pueblo. A casi cincuenta años de la tristemente recordada matanza de My Lai, una extraña banda británica escribe un lacónico himno sobre la primera guerra televisida de la historia que terminó en el desprestigio americano: la terrible guerra con Vietnam.

A través de la mezcla de la psicodelia más ácida, la densidad del primer doom, la distorsión sonora del efecto fuzz y una pasión desmedida por la estética y la filosofía surgida en los 60's, nace una peculiar banda a mediados de 2016 que se ganó un lugar dentro de los mejores proyectos vintage del nuevo siglo. Bajo el nombre de Devil's Witches hemos encontrado un espacio musical que rinde culto a aquel momento del siglo pasado donde la revolución sexual se encontró con la exploración de los mayores temores del hombre por medio de la guerra, la muerte y lo desconocido.


Sin embargo, Devil's Witches no es una banda convencional. Contrario a lo que se pudiera esperar, el proyecto está conformado por una sola persona. Un joven originario de Glasgow llamado James Abilene comenzó a publicar algunos temas por medio de las diversas plataformas digitales en los cuales se podía escuchar la fuerza reptante de melodías aletargadas tan pesadas como losas en la espalda. El recuerdo a Uncle Acid & the deadbeats, a Beastmaker o a Mephistofeles es inevitable, pero en dichos adelantos sonoros se detectan algunos elementos propios que podrían dotar de personalidad propia al "grupo".

Fue así que en marzo de 2017 fue presentado de manera independiente el álbum debut de Devil's Witches con el título de Velvet magic, una colección de nueve canciones crudas que nos remiten a los primeros momentos del doom, al misticismo de la psicodelia cósmica y a la estridencia mal intencionada del primer hard rock. Mientras las misteriosas y lúgubres voces entonan mórbidas odas que hablan sobre la guerra, el sexo y la obscuridad, los instrumentos rasgan sin compasión hasta levantar un denso muro sonoro que hiere los tímpanos pero que enamora a las neuronas.



Y aunque la música es suficiente para llamar nuestra atención, James Abilene ha creado una estética ideal para sus Devil's Witches gracias a la mezcla de sus dos obsesiones vintage: la fotografía erótica y el fotoperiodismo de guerra. Mientras observamos soldados ensangrentados y cuerpos mutilados, hermosas mujeres que formaron parte de las eróticas películas de serie B buscan crear una tensión dialéctica hasta dejar desorientado al espectador. Velvet magic fue promocionado en las redes sociales por medio de supuestos carteles y collage que nos muestra a las icónicas musas de aquellos filmes de bajo presupuesto e historias violentas y fantasmagóricas como Christina Lindberg, Soledad Miranda o Lina Romay rodeadas de diversas escenas con militares del Viet Cong y soldados norteamericanos  en plena acción suicida. Pero si esto fuera poco, los españoles de Branca Studio crearon la portada del Velvet magic con la intención de emular la estética de los viejos discos de los años sesentas con una chica recostada al centro de la imagen, pero con la ironía de compartir espacio con el macho cabrío.


Velvet magic es un disco directo que a pesar de su áspero sonido penetra el cuerpo para hacer estallar en millones de esquirlas. La placa comienza con el riff lento de "Apache snow" atascado de  voces lisérgicas y efectos sonoros clavados en la vieja psicodelia de referencias orientales, pero al pasar "Motorpsycho" James Abilene nos obliga a rendirle tributo gracias a su melodía pop sumergida en ácido y ritmos cortante muy en la escuela de Uncle Acid & the deadbeats. Sin embargo, el disco no se clava en el doom alucinógeno y bien puede ofrecernos intensas escalas que sirven de base a hipnóticas líneas melódicas como en "Voodoo woman" o regalarnos ritmos fantasmagóricos que al pasar los segundos se transforman en demonios distorsionados y salvajes como en "Mountain of the devil's witch". El material encuentra su respiro por medio de un onírico tema instrumental llenos de teclados como "Pornodelic opium dreams" así como un puente mágico a través del viaje cósmico ahogado en pedal wah llamado "Jupiter kush" o concluyente "Requiem pour un vampire" con su suave marea de notas delirantes. pero antes del cierre tenemos a la canción que nombra al disco, la cual nos deja anegados en su sonido pantanoso y saturado que nuevamente nos remite a los parajes psicotrópicos que revistieron todos los tracks precedentes.

Sin embargo, el tema que nos engacha de manera inmediata es "Black cauldron", la cual surge directamente de la pesadilla sangrienta que fue la Guerra de Vietnam, pero bien podría ser un extracto del Apocalipsis now de Francis Ford Coppola. Es un tema violento pero sensual al mismo tiempo, un lujurioso vals que huele a napalm y a asfixiante humedad; es como surfear sobre un río escondido en la maleza sin más motor que las aspas de un helicóptero de ataque Apache. Su guitarra es hiriente y sus voces espectrales, irónica visión que hace referncia a ganadores y vencidos, a luz y obscuridad, a vida y muerte...

"El mundo es frío y tú vendrás conmigo de regreso a casa disparando drogas y sin aprender nada realmente. Visiones de cristal que informan a mi caldera negra, jodidos dolores que me rodean cuando observo hacia afuera. Miro adentro de tus ojos y puedo oír el grito del silencio. Lee mi mano y dime que estamos huyendo. Dame el signo del ojo abierto. Estoy mudo con la lujuria solitaria. Cabra de su rebaño, soy oro y soy dios, carne de su hueso, flor de su tallo. Las armas son disparadas por tus manos para crear cuerpos fríos. La masacre de My Lai fue hace sólo 9 años. Sólo fueron víctimas de la guerra que vendiste y pero prometes que jamás volverás a asesinar.  Acércate para que observes mi cuerpo vivo como flama, contempla mi caldera negra..."

En mayo de 2017 fue presentado el video promocional de "Black cauldron", el cual es un collage de imágenes editado por PRETTYNOOSE888 donde podemos observar obviamente imágenes de la guerra de Vietnam mezcladas con flashes cósmicos, peyotes y las musas de Jess Franco. Los bombardeos deslumbran la pantalla mientras los corazones vibran al ver la belleza de misteriosas mujeres vampiro y chicas a go-go, un reflejo fiel de los indómitos años sesentas.


Por obvias razones, Devil's Witches jamás se ha presentado en directo, aunque el morbo se despierta por saber cómo se escucharían los temas del Velvet magic sobre el escenario. Sin embargo, James Abilene ha logrado quitar todas las capas sonoras de su proyecto hasta reducirla al máximo a través del acústico Cherry napalm, un EP presentado en mayo de 2017 que nos muestra el lado más minimalista del proyecto, quizá la única alternativa para presenciar a Devil's Witches sin el refugio antiaereo que es el estudio de grabación, mismo que amplificado gracias a la masterización del eterno Tony Reed, guitarrista y voz de Mos Generator. Por lo pronto sólo nos queda deleitarnos la mirada con los videos que rondan YouTube y la música ofrecida por este genio nacido en Escocia en lo que esperamos su próxima entrega.

lunes, 18 de septiembre de 2017

Stone Cadaver : rechazar, eliminar y reemplazar


Con una placa llena de música furiosa a base de guitarras crudas, densas melodías y figuras inspiradas en el hard rock y el proto-doom de los años setentas, ha llegado a nuestros oídos el primer álbum completo de los daneses Stone Cadaver, banda estridente que nos golpea sin piedad a través de siete temas distribuidos en 40 minutos salvajes dispuestos a sacudir la tierra hasta aplastarnos con su sonido que asemeja a una pesada lápida.

Stone Cadaver es un trío nacido en Aarhus, la segunda ciudad más importante de Dinamarca y la principal en Jutlandia, dentro de la parte continental del reino danés. Entre los bosques que se funden con la ciudad, tres chicos se juntaron en 2013 para hacer una banda que pudiera mezclar los sonidos clásicos de la triada británica Black Sabbath, Led Zeppelin y Deep Purple quienes sentaron las bases para el heavy metal, el primer doom según Pentangram y Saint Vitus, y finalmente algunos nuevos estilos más recientes como el primer stoner de Kyuss y Sleep, el nuevo doom lisérgico de Electric Wizard y el stoner metal de The Sword


Las voces y la guitarras demoniacas están a cargo de Anders Bech Nielsen, los asaltos a punta de batería por Jasper Hauptmann Christensen y el grave bajeo más las obscuras líricas a través de Andreas Slocinski. Tan sólo con tres tipos bien armados obtenemos un poderoso muro sonoro que rescata lo mejor de lo más denso del rock hecho en los últimos 45 años, música infecciosa que logra morder para clavar su veneno en piel hasta hacernos caer rendidos a sus pies. 

La banda ya había logrado publicar a finales de 2014 un EP homónimo conformado por cuatro aletargados temas bajo el escuela del doom más clásico, pero no fue sino hasta la presentación en mayo de 2017 de su álbum debut titulado Reject remove replace que los daneses han logrado la atención de quienes estamos buscando entre los escombros pequeñas joyas llenas de ruido, densidad y distorsión. A través de LongLive Records, Stone Cadaver nos ha hecho llegar un disco que muchos han intentado pero pocos han logrado, ya que en los últimos años una infinidad de grupos han querido recuperar la vieja escuela del doom para mezclarla con el stoner áspero del desierto y la agresividad del metal grasoso del Motörhead más clásico, pero este material realmente ha logrado alcanzar dicho objetivo.


Reject remove replace fue grabado por la banda bajo la supervisión técnica de Torben Egebjerg, la mezcla de Stefan Krey y la masterización de James Poltkin, de quien en varias ocasiones hemos hablado en Earthquaker gracias a su trabajo con otros grupos como Egypt, Harvester, Iron Void, y sobretodo, el "Time to die" de Electric Wizard (reseña-review). Gracias al sonido obtenido en el estudio, Stone Cadavar construye un denso viaje a través de diversos estados de ánimo que logran crear el mejor telón para la idea conceptual alcanzado por las líricas que hablan sobres los aspectos más obscuros del hombre, pero a pesar de la desesperación existencial que satura al disco como si tratara de acabar con todo a su paso, por momentos podemos observar algunos destellos de esperanza que ofrecen una oportunidad a la humanidad. 

El álbum debut de Stone Cadaver nos lleva desde la furia incontrolable de "Suffer the scorn" con su cascada de notas que termina en una persecución digna del metal ochentero del NWOBHM hasta la suavidad electro-acústica de "Ruins in the sand" y su misterio inmerso en su dulce encanto instrumental. La lluvia cae mientras el pedal wah se adueña del horizonte en "Hands of death", la violencia toma el control de "We need your fucking blood" a través de sus figuras adictivas, la tormenta de arena nubla la visión en "Removal on the eye" bajo un recuerdo stoner, pero todo termina en la obscuridad de un hondo abismo que sólo la banda puede crear gracias a su tétrica "Dead horses" con sus guitarras rabiosas y voces lisérgicas que terminan clausurando la placa. 


La primera prueba que los daneses ofrecieron de su Reject remove replace fue a través del single llamado "Sscum", tema lanzado en diciembre de 2016  que con el cual también dan inicio al disco. Una obscura proyección visual entre luces y sombras creada por la fotografía de Franseska Mortensen nos sirve de bienvenida a un tema de guitarra seca y cortante que rompe el silencio, pero que al definir su figura, las bocinas se saturan bajo el poder de una melodía hiriente. A través del muro de sonido, un áspero lamento se filtra para hacerse escuchar hasta relatarnos una historia sobre muerte y violencia a través de los tiempos. Finalmente el ruido cede para permitir a los tambores cambiar la tonada y crear a su alrededor un misterioso baile mortal que nos sumerge en un mágico universo de locura y desenfreno.

"Una causa equivocada sobre un camino que no va a ninguna parte. El crujido de las mandíbulas de una bestia que tiene la mirada fija. Utilizas los signos del genocidio, la decadencia de las mentes. Estás muy ansioso por mostrar las seis líneas rectas. Anhelo de un pasado que fue odio, mentira y muerte que se convierte en el presente en un espejismo ante el cual se inclina. Realmente el tiempo vuela, pero esta época rechaza tal falta de intelecto, sin embargo tú nunca te rindes porque eres la pinche escoria..." 

Con un trabajo realizado por Ulrik Haenschke Frederiksen, Stone Cadaver presentó el video promocional para "Sscum"un mes antes del lanzamiento del tema como sencillo. En sus imágenes podemos observar una cruel historia sobre un automovilista que busca cobrar venganza por un desamor a través de una chica que recoge en la carretera. El auto deportivo cambia de ruta y frena de manera repentina para hacer chocar la cabeza de la bella chica sobre el tablero. Cuando recupera la conciencia, la joven se encuentra amarrada en un garage obscuro. El alcohol trae a la memoria el recuerdo del amor perdido por un error, pero todo termina en un final inesperado bajo sangre y la luz seca del automóvil. 

El trío danés ha logrado jalar los reflectores hacia su escenario a base de temas lúgubres revestidos de instrumentación pesada que rasga en cada acorde. Aquella mezcla de melodías retro bajo la fuerza del sonido actual logra una conjunción perfecta que realmente es digna de valorar y aplaudir. Reject remove replace es un excelente trabajo que nos obliga a voltear a lo que se hace en otros países nórdicos más allá de Suecia, lugar que en muchas ocasiones nos ha robado la atención. Stone Cadaver es una realidad, así que no nos caiga de extraño que muy pronto escuchemos su nombre por todos lados. Su álbum debut es un pequeño tesoro que vale la pena escuchar, pues en él podemos tener una mirada hacia el pasado y una guía para el futuro...