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lunes, 17 de octubre de 2016

The Hazytones : en la obscuridad del stoner y el fuzz


Una guitarra eléctrica entona una figura insistente en un tenue efecto fuzz, pero tras un segundos la intensidad sube para saturar las bocinas con tétrica melodía. Sin embargo, el tema cambia de velocidad y su hipnótico ritmo nos roba el alma. Obscuridad y misticismo que incita al miedo y despierta al morbo, aunque al final del camino se alcanza a observar una tenue luz que muestra un maldito renacer...

Desde Montreal, Canadá nos llega una nueva banda conformada en 2015 y que apenas en septiembre de 2016 publicó su álbum debut. Bajo el nombre de The Hazytones, tres tipos barbudos fusionan el stoner psicodélico y fumado con aquel concepto sonoro surgido a principios de los años setentas donde lo maligno y lo mágico inspiraban al rock para sumergirlo en una atmósfera densa y misteriosa que conocemos como occult rock. 


Mick Martel en la guitarra y voces, Fred Couture en el bajo y Antoine St-Germain en la batería se unen para crear la música ideal para un aquelarre a la mitad del bosque y con tan solo la luna como testigo. Ritmos poderosos que iluminan la noche con su electricidad y líricas negras que hablan sobre demonios, brujas y muerte para dejar a cualquiera al borde de lo conocido y de lo permitido.

Como cualquier grupo que comienza, los de Montreal aprovechan todas las oportunidades para tocar y compartir su proyecto con el público. Eso los ha llevado a presentarse con bandas de tributo a Iron Maiden o Led Zeppelin, pero gracias a tener material propio con un sonido definido, poco a poco comienzan a ganar reconocimiento y espacios propios. De la mano de Anachronik Records, ha logrado editar su primer disco y participar en algunos conciertos organizados por la disquera, lo que los llevó a ser los abridores de los conocidos Black Lips, banda garage de Atlanta, Georgia.


Como perfecto ejemplo de su sonido, compartimos "Light of the day", segundo single de su album debut que muestra su marcado estilo stoner-fuzz con aletargadas melodías proto-doom. Bajo un claro ambiente a la Black Sabbath y a la Pentagram, The Hazytones retoman algunos efectos sonoros garage para ahogarlo en una neblina lisérgica multicolor bastante densa. Dicho sonido y la semejanza en la voz de Martel con la del italiano Gabriele Fiori, nos lleva al recuerdo de sus reconocidas bandas The Back Rainbows y Killer Boogie. El ácido calor desértico se transforma en un mágico bosque que sirve de refugio a rituales satánicos...

Música de fondo para un sacrificio a la mitad de la noche, la entrega de un tributo al macho cabrío para obtener sus favores y su obscuro poder. La guitarra sirve de cuchillo ritual que desangra al cuerpo virgen en esta ofrenda musical. Los tambores marcan los tiempos para esta danza maligna y el bajo mantiene la melodía fatal en una orgía demoníaca hasta que la luz de día salga nuevamente.

  
Para acompañar el lanzamiento del disco, The Hazytones publicaron el video promocional de "Light of the day", un trabajo visual realizado por Frédéric Roy-Hall y Amélie Fournier donde vemos a la banda tocando en un estudio rodeados entre sus instrumentos y amplificadores. La cámara observa al grupo mientras interpreta el tema en un círculo sin fin hasta el colmo del vértigo. Si no aguantaron tanta vuelta y giro, les comparto la rola desde el Bancamp del grupo para que la disfruten...



La bruma ha cubierto con su manto a la noche fría, un refugio ideal para los adoradores de la maldad. La música nos toma de la mano para participar en este aquelarre, un baile alrededor de la fogata sagrada donde se entrega la pasión y la devoción. A ese lugar a donde nos llevan The Hazytones.. tan sólo es necesario bajar la aguja sobre el vinil, soltar el cuerpo y permitir que cualquier cosa ocurra.


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