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miércoles, 26 de octubre de 2016

Snowy Dunes : arena y psicodelia desde Suecia


La ilustración de un medio rostro de frondosa cabellera nos arranca la atención, un dibujo de memoria psicodélica que nos hace recordar el poster promocional de la películaThe Doors dirigida por Oliver Stone. Sin embargo, la mirada se afina y descubrimos que esta es la portada del álbum debut de una banda sueca que se hace llamar Snowy Dunes, irónico juego de palabras que delata lo que en su interior podemos escuchar. 

La aguja se postra sobre el vinil para dejar escapar densos acordes de blues psicodélico y análogo, ritmos acompasados que se llenan de acidez, fuzz y arena en una conjunción perfecta, adictiva y delirante. Efectivamente se puede escuchar algunos trazos de The Doors, pero también se puede saborear la densidad del Black Sabbath y el sentimiento del Led Zeppelin. Pero no todo queda en referencias hacia el pasado, pues aquel sonido vintage de sus compatriotas Graveyard, la clavada psicodelia de los californianos Mondo Drag y la potencia de los británicos Orange Goblin tienen su espacio propio en esta banda de Estocolmo.


Snowy Dunes es un banda formada en junio de 2013 por Christoffer Kingstendt en la guitarra, Stefan Jakobsson en la batería y Carl Oredson en el bajo, quienes tras algunos meses de ensayar y crear canciones propias por medio del jamming, reclutaron al vocalista Niklas Eisen, un verdadero amante del blues. Una vez establecidos como cuarteto, el grupo terminó de afinar sus temas hasta que tuvieron un repertorio suficiente para presentarse en vivo. 

Luego de una presentación en Estocolmo de la banda norteamericana de stoner y hard psych Dead Meadow, Christoffer tuvo la oportunidad de conocer al bajista Steve Kille y presentarle su proyecto. Luego de siete meses, Kille se contactó con Snowy Dunes para ofrecerles su estudio en Joshua Tree, California para grabar y producir su primer disco. Si el concepto musical de la banda estaba ya definido, las arenas del desierto terminarían de dirigir sus líricas mientras la mano de un experimentado músico de la escena americana los orientaría hacia el camino del sentimiento, la improvisación y la calidad interpretativa.


A través del pequeño sello Xemu Records, en mayo de 2015 se publicó el álbum debut de Snowy Dunes, placa con nueve temas que pasean por la sensibilidad del blues, la ensoñación ácida de la psicodelia y la explosión sonora del rock desértico, todo condensado en el poder de la live session y el jamming que Steve Kille pudo capturar en el estudio al tener al grupo en un mismo espacio y con escasos efectos de sonido. Un tiempo después, Rock Freak's Records y Kozmik Artifactz reeditarían el disco, lo que ayudaría mucho a la difusión del material más allá de Suecia. 

Sin lugar a dudas, la ilustración que sirve de portada para el disco ha logrado cautivar al ojo y tentar al oído. Robin Gnista nos muestra una misteriosa silueta femenina en un bosque encantado mientras todo se funde en juegos visuales de referencia lisérgica. Su obra resulta ideal para la propuesta musical de Snowy Dunes, pero que también nos hace entender las razones por las cuales este artista ha trabajado en las portadas de gente como Vidunder y Horisont.


Fijamos nuestra atención en "Desert cold", quizá el tema que mejor nos sirve como muestra de la idea conceptual de Snowy Dunes y el impacto del desierto californiano en la banda sueca. Un hard bues explota en las bocinas sin compasión, acordes directos que golpean los tímpanos que sirven tan sólo de bienvenida a una aletargada melodía de armónica y sentida voz. La intensidad sube al llegar a su insistente coro que transforma la guitarra limpia en un ahogado wah de acidez indiscutible. Sin embargo, una densa nube de sopor se postra sobre nosotros gracias al poder de la improvisación que tiene la banda, un viaje cósmico por las heladas y estrelladas noches desérticas que logra hacernos despegar los pies de la arena para fundirnos con el universo. 

"Desert cold" a través de la página de Bandcamp de Snowy Dunes: 

Sin embargo, un año antes de la publicación del disco, Snowy Dunes había realizado un video para "Desert cold" realizado por Amanda Ljung. En este trabajo visual se puede observar al grupo bajo su imagen vintage mientras se desarrolla entre las dunas cercanas al mar una historia de soledad, ilusión y muerte. Esta versión del tema es una hecha por la banda antes de la definitiva trabajada con Steve Kille, misma que es más corta y sin la misma intensidad sonora que la quedó plasmada en el disco.

Gracias a este disco, el cuarteto sueco ha tenido la oportunidad de alternar con bandas como los canadienses Black Mountain, los alemanes Galactic Superlords y, obviamente, con Dead Meadow. Pero no es todo, ya que Snowy Dunes fue invitado a participar en el reconocido evento alemán Freak Valley Festival de 2016 junto con grupos establecidos como Spiders, Baby Woodrose, Graveyard, Lonely Kamel, Spidergawd, Black Rainbows y Orange Goblin, lo que nos habla de la calidad del grupo en vivo y del futuro que tienen al frente. Para nuestra fortuna, el grupo ya se encuentra en el proceso de composición de lo que será su próximo disco, aunque todavía no tienen claro si será grabado nuevamente con Steve Kille o buscarán otras opciones en su natal Suecia. Por lo pronto, sintonizamos nuestra memoria para recordar un disco de momentos extraordinarios que logran recuperar la esencia del rock directo y la ensoñación de la vieja psicodelia y el blues pesado.


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