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lunes, 31 de octubre de 2016

Bretus : la noche de los muertos vivientes


En esta noche cualquier cosa puede ocurrir, el frío recorre por la espalda y una densa niebla cubre toda la vista alrededor. El profundo silencio es roto por un grave clamor que viene desde las criptas olvidadas, aquellas que en días como éstos vuelven a la memoria, regresan al recuerdo y despiertan de su pesado sueño para vagar por unos instantes en el mundo de los vivos. El umbral de la muerte está abierto y las almas en pena que en ella habitan aprovechan la obscuridad para buscar venganza y dolor. Fantasmas, demonios, monstruos y muertos vivientes se encuentran bajo el resguardo de la luna con la única intención de que no olvidemos que en aquel lado obscuro aguardan el instante en que dejemos de respirar...

Desde la antigua Catanzaro, pequeño puerto italiano donde el viento sopla eternamente, llegan cuatro amantes del horror y el misticismo al estilo del maestro H.P. Lovecraft quienes crearon una banda desde el año 2000 con la premisa de traer aquel mundo de tinieblas a nuestros oídos a través de su pasión por el doom de finales de los 70 y principios de los 80 creado por los dioses Black Sabbath,  Pentagram, Witchfinder General, y sobretodo, Saint Vitus. Nuestros tímpanos se encuentran con su The shadow over Innsmouth que nos sirve de soundtrack ideal para estas noches en que las ánimas regresan desde el olvido.


Bajo un proyecto original del guitarrista Ghenes, Bretus surgió desde la obscuridad de aquel hard rock que explotó las posibilidades abiertas por la acidez psicodélica y que terminó por definir el stoner americano, pero su esencia está indudablemente en la densidad del doom y los primeros instantes del heavy metal. Fue así que con el tiempo se unieron a la banda Azog en el bajo, Striges en la batería y en las voces a Marko Veraldi, mejor conocido como Zagarus.

Fue hasta 2010 que la banda publicó un EP homónimo por medio de MadDie Records, llamando la atención de los amantes del género hasta lograr la oportunudad de grabar su álbum debut en 2012 con Arx Prods y Bloodrock Record bajo el título de In Onrica. Una vez con las bases más firmes, y luego de publicar un disco split con sus compatriotas Black Capricorn, Bretus terminó de afinar su concepto sonoro para lograr en abril de 2015 la presentación de su The shadow over Innsmouth, segunda placa del grupo nuevamente con Bloodrock Records.


La segunda placa de Bretus está clavada en la lúgubre estética de H.P. Lovecraft, pero en ella también se alcanza a respirar el tufo del viejo cine de horror italiano conocido como "Giallo", en referencia al color amarillo de las cubiertas de las novelas policíacas publicadas en los años 30 en Italia y que dieron pauta a sus argumentos (algo parecido a la idea de Pulp fiction con las narraciones norteamericanas). Al igual como ocurrió en España con la obra de Jess Franco o los filmes de Serie B en Estados Unidos, directores como Mario Bava, Dario Argento y Lucio Fulci crearon una generación de películas en los años setentas donde el suspenso, el thriller, el terror y la muerte saturó las pantallas de los cinemas a través de producciones de bajo presupuesto que mostraron sangre, hermosas mujeres y seres de ultratumba.

Como una muestra de dicha influencia, compartimos el video de "The horrible hunt", el cual muestra una selección de imágenes tomadas de Paura nella città dei morti viventi (La ciudad de los muertos vivientes) dirigida en 1980 por Lucio Fulci y que fue protagonizada por Christopher George, Catriona MacColl y Carlo de Mejo. Su historia se desarrolla en la ciudad de Dunwich (la semejanza con El horror de Dunwich de Lovecraft es tan sólo una feliz coincidencia...), un lugar que dice la leyenda que se fundó sobre la antigua Salem, aquella que quemó brujas a finales del siglo XVII. Un sacerdote se ha suicidado y su muerte logra abrir las puertas del infierno, permitiendo así que los muertos regresen a la tierra. A través de una sesión de espiritismo, una chica descubre lo que ha ocurrido, pero cae desvanecida y es enterrada viva. Un periodista se interesa por el caso de su "extraña muerte" y termina desenterrando a la desafortunada mujer, misma que lanza una terrible sentencia: Si no se cierra el umbral del infierno antes del día de todos los santos (1° de noviembre), los muertos no descansarán en paz y mantendrán su venganza contra los vivos.


Con este telón de fondo, Bretus nos ofrece un poderoso tema de aletargado riff tan denso como el arrastrar un grillete amarrado a los tobillos, ritmo ansioso que termina en una loca carrera por salvar la vida. "The horrible hunt" viaja desde aquellos elementos que conformaron el doom hasta los primeros instantes del trash gracias a sus cambios de tiempo y al efecto sonoro logrado por la producción de los instrumentos quienes conforman un muro de sonido impenetrable. La voz de Zagarus se escucha como un estertor que sale desde las profundidades, aunque en algunos instantes termina acercándose a los tonos de Danzig en sus primeros discos tras la separación de los Misfits. Los moradores del averno encuentran refugio perfecto en los acordes obscuros llenos de sangre, dolor y muerte.
Bretus ha logrado con The shadow over Innsmouth una obra redonda de sonido uniforme y temas que muerden y no sueltan. El morbo nos atrapa y nos obliga a internarnos por los lúgubres pasajes que el disco crea, espacios que terminan explotando en persecuciones furiosas y ritmos venenosos. El sol se ha ocultado y el final de este día se acerca, así que esta noche tenemos la última oportunidad de acabar con la maldición y cerrar las puertas del infierno antes de que la muerte nos robe la vida para siempre...


viernes, 28 de octubre de 2016

Los Planeta Rojo : bailando con la muerte


Un pie presiona el pedal de fuzz y un feedback se escapa del amplificador para dejarse escuchar por las bocinas del local. Un riff asesino se entona hasta desencadenar una melodía hipnótica que sin duda podría levantar hasta a los propios cadáveres de sus tumbas. Acordes sucios que golpean en la cara directamente y un ritmo adictivo que embruja sin proponerlo. Tres chabones destruyen un popular antro de Morón, Argentina con su apocalíptico sonido y todo queda plasmado en un álbum para repetirlo una y otra vez.

 Aquí está Pánico en Detroit, el segundo material de Los Planeta Rojo, banda originaria de Merlo, suburbio del Gran Buenos Aires, Argentina. Proto punk bastante sucio que rompe con todos los cánones establecidos, pues en su propuesta se alcanzan a distinguir algunos instantes garage, stoner, doom y hasta sludge, logrando así sumergir las neuronas en un fuerte viaje sonoro de difícil retorno.


El grupo se formó en 2009 como un proyecto de guitarra y batería que giró por la capital argentina y su zona conurbada hasta 2014, año en que el baterista abandonó a la banda. Tras un pequeño receso, Los Planeta Rojo resurgieron con un nuevo integrante en las baquetas para grabar un primer EP; pero al cabo de unos meses el grupo se transformaría en un trío al incorporar un bajo eléctrico a la alineación con la cual capturarían una presentación que sería presentada como un segundo EP.

A través de la pequeña disquera OhuB Records, en 2015 publicaron su primer disco titulado de manera homónima conformado por siete estruendosos temas. Sin embargo, nuevamente la banda sufriría cambios en su formación, llegando un nuevo bajista con el que se mantiene la alineación hasta el día de hoy. Con una esencia nacida de los escenarios y con el poder que el grupo tiene con sus integrantes actuales, Los Planeta Rojo regresaron a los shows en vivo para afinar nuevos temas y retomar algunos que habían quedado en la historia de la banda.


Como banda subterránea y alternativa, Los Planeta Rojo se han unido a distintos colectivos independientes para realizar eventos y promover su proyecto sonoro. Fue así que por medio de Emisiones Subterráneas se presentaron en el pequeño local Detroit Club de Morón en el mes de mayo de 2016, mismo que fue grabado en video y capturado su sonido para se publicado en junio del mismo año nuevamente por OhuB Records en conjunto con South American Sludge Records, sello independiente creado por Sergio Ch. (ex- Los Natas y actual líder de Ararat y Soldati) que tiene por objetivo difundir aquellas bandas de estética fuerte y sólida que cantan en castellano de toda América Latina.

Pánico en Detroit es un material que logra captar la potencia sonora de Los Planeta Rojo en su medio natural, sin mediaciones ni frenos. Una vez rotas las cadenas que podría suponer un estudio de grabación, el escenario es tomado por asalto para quemarlo lentamente con la distorsión de los instrumentos eléctricos y la cavernaria percusión. Acordes primitivos que conforman temas sencillos que logran arrancar los pies de la tierra, líricas directas entonadas con voces abismales sin temor alguno y melodía que terminan obligando a mover el cuerpo a través de sus ritmos crudos.


Como muestra del monstruo sónico que son Los Planeta Rojo, aquí les va "Ella es muerte", tema ahogado en fuzz de ritmo maldito que embruja a todo aquel que se encuentre a su alcance. Es imposible no seguir su contagioso beat, mismo que ha sido acompañado por una bella mujer desnuda entre criptas empolvadas sacada de alguna vieja película de Serie B en el DVD realizado por Adri de Remedios Caducos para Emisiones Subterráneas. 


"Ella es ciega, ella es sorda, ella es muda, ella es fría y calculadora... y le gusta bailar en la obscuridad" 

Gracias a su sonido, Los Planeta Rojo han tenido la oportunidad de compartir escenario con gente como Los Viejos (México), Cardiel (Venezuela/México) y The Black Furs (Argentina), bandas que bien lograr fundir sus proyectos a través de guitarrazos que se deshacen en las bocinas y baterías tribales. A nosotros sólo nos queda romper cualquier prejuicio para dejar que las notas desgarradoras y los cantos abismales entren a nuestras neuronas hasta hundirnos en un golpe sonoro sin contemplaciones ni cuidados. Aquí está la oda para la Muerte, aquella que nos pierde y se adueña de todo gracias a su misterio, su belleza y su frialdad... 


miércoles, 26 de octubre de 2016

Snowy Dunes : arena y psicodelia desde Suecia


La ilustración de un medio rostro de frondosa cabellera nos arranca la atención, un dibujo de memoria psicodélica que nos hace recordar el poster promocional de la películaThe Doors dirigida por Oliver Stone. Sin embargo, la mirada se afina y descubrimos que esta es la portada del álbum debut de una banda sueca que se hace llamar Snowy Dunes, irónico juego de palabras que delata lo que en su interior podemos escuchar. 

La aguja se postra sobre el vinil para dejar escapar densos acordes de blues psicodélico y análogo, ritmos acompasados que se llenan de acidez, fuzz y arena en una conjunción perfecta, adictiva y delirante. Efectivamente se puede escuchar algunos trazos de The Doors, pero también se puede saborear la densidad del Black Sabbath y el sentimiento del Led Zeppelin. Pero no todo queda en referencias hacia el pasado, pues aquel sonido vintage de sus compatriotas Graveyard, la clavada psicodelia de los californianos Mondo Drag y la potencia de los británicos Orange Goblin tienen su espacio propio en esta banda de Estocolmo.


Snowy Dunes es un banda formada en junio de 2013 por Christoffer Kingstendt en la guitarra, Stefan Jakobsson en la batería y Carl Oredson en el bajo, quienes tras algunos meses de ensayar y crear canciones propias por medio del jamming, reclutaron al vocalista Niklas Eisen, un verdadero amante del blues. Una vez establecidos como cuarteto, el grupo terminó de afinar sus temas hasta que tuvieron un repertorio suficiente para presentarse en vivo. 

Luego de una presentación en Estocolmo de la banda norteamericana de stoner y hard psych Dead Meadow, Christoffer tuvo la oportunidad de conocer al bajista Steve Kille y presentarle su proyecto. Luego de siete meses, Kille se contactó con Snowy Dunes para ofrecerles su estudio en Joshua Tree, California para grabar y producir su primer disco. Si el concepto musical de la banda estaba ya definido, las arenas del desierto terminarían de dirigir sus líricas mientras la mano de un experimentado músico de la escena americana los orientaría hacia el camino del sentimiento, la improvisación y la calidad interpretativa.


A través del pequeño sello Xemu Records, en mayo de 2015 se publicó el álbum debut de Snowy Dunes, placa con nueve temas que pasean por la sensibilidad del blues, la ensoñación ácida de la psicodelia y la explosión sonora del rock desértico, todo condensado en el poder de la live session y el jamming que Steve Kille pudo capturar en el estudio al tener al grupo en un mismo espacio y con escasos efectos de sonido. Un tiempo después, Rock Freak's Records y Kozmik Artifactz reeditarían el disco, lo que ayudaría mucho a la difusión del material más allá de Suecia. 

Sin lugar a dudas, la ilustración que sirve de portada para el disco ha logrado cautivar al ojo y tentar al oído. Robin Gnista nos muestra una misteriosa silueta femenina en un bosque encantado mientras todo se funde en juegos visuales de referencia lisérgica. Su obra resulta ideal para la propuesta musical de Snowy Dunes, pero que también nos hace entender las razones por las cuales este artista ha trabajado en las portadas de gente como Vidunder y Horisont.


Fijamos nuestra atención en "Desert cold", quizá el tema que mejor nos sirve como muestra de la idea conceptual de Snowy Dunes y el impacto del desierto californiano en la banda sueca. Un hard bues explota en las bocinas sin compasión, acordes directos que golpean los tímpanos que sirven tan sólo de bienvenida a una aletargada melodía de armónica y sentida voz. La intensidad sube al llegar a su insistente coro que transforma la guitarra limpia en un ahogado wah de acidez indiscutible. Sin embargo, una densa nube de sopor se postra sobre nosotros gracias al poder de la improvisación que tiene la banda, un viaje cósmico por las heladas y estrelladas noches desérticas que logra hacernos despegar los pies de la arena para fundirnos con el universo. 

"Desert cold" a través de la página de Bandcamp de Snowy Dunes: 

Sin embargo, un año antes de la publicación del disco, Snowy Dunes había realizado un video para "Desert cold" realizado por Amanda Ljung. En este trabajo visual se puede observar al grupo bajo su imagen vintage mientras se desarrolla entre las dunas cercanas al mar una historia de soledad, ilusión y muerte. Esta versión del tema es una hecha por la banda antes de la definitiva trabajada con Steve Kille, misma que es más corta y sin la misma intensidad sonora que la quedó plasmada en el disco.

Gracias a este disco, el cuarteto sueco ha tenido la oportunidad de alternar con bandas como los canadienses Black Mountain, los alemanes Galactic Superlords y, obviamente, con Dead Meadow. Pero no es todo, ya que Snowy Dunes fue invitado a participar en el reconocido evento alemán Freak Valley Festival de 2016 junto con grupos establecidos como Spiders, Baby Woodrose, Graveyard, Lonely Kamel, Spidergawd, Black Rainbows y Orange Goblin, lo que nos habla de la calidad del grupo en vivo y del futuro que tienen al frente. Para nuestra fortuna, el grupo ya se encuentra en el proceso de composición de lo que será su próximo disco, aunque todavía no tienen claro si será grabado nuevamente con Steve Kille o buscarán otras opciones en su natal Suecia. Por lo pronto, sintonizamos nuestra memoria para recordar un disco de momentos extraordinarios que logran recuperar la esencia del rock directo y la ensoñación de la vieja psicodelia y el blues pesado.


lunes, 24 de octubre de 2016

Brant Bjork : el renacer de un lagarto venenoso


Aquí va de nuevo el viejo reptil arrastrándose por las ardientes arenas del desierto californiano. El asfalto se derrite bajo el poder del sol mientras la furgoneta devora millas a su paso. A lo lejos se alcanza a ver una hermosa silueta, acaso una bella mujer, acaso un espejismo. Un ligero viento sopla hasta mover los matorrales, quizá la brisa que llega ligera desde el océano más allá de las áridas montañas. Aquel bello par de piernas sube a la camioneta y un mal presentimiento sube por todo el cuerpo...

Bajo estas imágenes nos llega Tao of the devil de Brant Bjork, el nuevo disco de la leyenda arenosa que regresa al camino con su rock desértico de tufo setentero. Dejando a un lado el stoner ahogado de fuzz de su anterior placa Black power flower de 2014 bajo la firma de Brant Bjork and The Low Desert Punk Band, el ensortijado músico nos regala siete temas ensimismados que regresan la vista al hombre árido alejado del bullicio de las grandes ciudades y las luces de los grandes escenarios.


Sin embargo, cuando escribimos sobre Bjork, es imposible no recordar lo hecho por este pilar del stoner a la Palm Desert. Formó parte de la mítica Kyuss junto con John García y Josh Homme, a quienes terminó abandonando por diferencias musicales para comenzar una carrera como productor. Luego de trabajar en los controles técnicos para el álbum debut de Fu Manchu, se convirtió en su baterista por varios años. Antes de iniciado el nuevo milenio, Bjork se involucró en tres proyectos distintos: como baterista de Mondo Generator (grupo del bajista Nick Olivieri), como guitarrista y vocal de Ché (un supergrupo formado junto con Alfredo Hernández, baterista de Queens of the Stone Age, y Dave Dinsmore, bajista de Unida), y finalmente el lanzamiento de su primer disco solista.

Lo anterior tan sólo es una muestra del infatigable músico que es Brant Bjork, quien desde entonces mantuvo su proyecto solista, ya sea con su nombre propio o junto con sus bandas de soporte The Bros. y The Low Desert Punk Band. A finales de septiembre de 2016 ha publicado Tao of the devil por medio de la reconocida Napalm Records, un disco que mantiene el sabor árido y californiano de su creador pero que a la vez nos ofrece aires frescos que hace vigente a un estilo sonoro por demás establecido.


Para esta ocasión, el lagarto venenoso viene acompañado por el baterista Ryan Gut, el bajista Dave Dinsmore (con quien conformó Ché y The Low Desert Punk Band) y el guitarrista Bubba DuPree, quien además de producir y mezclar el material grabado en The Jalamanta House de Joshua Tree, California, comparte créditos con Bjork por la composición de todos los temas. Finalmente, el disco fue masterizado por John McBrain, guitarrista de Monster Magnet que ha trabajado en diversos proyectos de Josh Homme como The Desert Sessions y los propios Queens of the Stones Age.

Luego de este largo árbol genealógico de la escena de Palm Desert, California, pongamos nuestra atención a la música del Tao of the devil. Para esta ocasión, Brant Bjork regresa a los años setentas cuando se grababa a las bandas de manera análoga, a esos momentos cuando las guitarras se escuchaban sucias y distorsionadas más por el volumen y las características físicas de los amplificadores que por los efectos de estudio y los pedales insertados. La velocidad que devora millas a su paso es sustituida por la cadencia que permite observar el paisaje desértico que nos rodea, es la mordida de un monstruo de Gila que inyecta su veneno con su mordida pero que infecta lentamente la herida y enferma la sangre tras un lapso de tiempo considerable. 


El término "stoner" siempre fue concepto rechazado por las bandas de la escena de Palm Desert debido a su connotación sobre el uso de estupefacientes que fue relacionado con el sonido denso, psicodélico e insistente que crearon aquellos grupos desérticos de la California de los 90's. Quizá uno de los pocos que asimilaron esta idea y enfrentaron la crítica y el rechazo fue Brant Bjork, quien ha mantenido la hoja de marihuana como parte de sus logos, la fuerza sonora de las guitarras en sus proyectos como solista y el constante uso de desierto como inspiración de sus letras e imagen en sus videos. Sin embargo, Tao of the devil se convierte en un "parte-aguas" al bajar la intensidad del stoner para crear nuevas melodías de sabor desértico mezclado con el rock crudo norteamericano de mediados de los 70's.

Para entender este cambio sonoro en Brant Bjork, presentamos dos canciones del disco que han sido unidos en una misma historia fílmica realizada por Adam Nelson y Matt Grayson. El primero es "Stackt", tema de bajo omnipresente y platillos aferrados que nos hipnotiza como el pesado sol del desierto. Bjork canta sobre la línea que marca su guitarra con una carencia despreocupada que permite que los espejismos provocados por la insolación nos pierdan sin clemencia.  Tema crudo que nos deja desnudos sobre el ardiente pavimento, abandonados a nuestra suerte mientras los acordes nos golpean una y otra vez.



Una vieja vagoneta Dodge corre por esas clásicos caminos olvidados del desierto californiano hasta que a su paso una bella mujer levanta su pulgar para solicita un "ride". El coqueteo lleva al chofer a detenerse en una cantina para beber algunas cervezas heladas y jugar billar. Una distracción, las llaves del vehículo cambian de manos, una meada y la dama se escapa del lugar robando la camioneta.

El segundo tema que sirve de fondo musical para esta historia de engaño es "Luvin'", canción de infeccioso riff  de guitarra rasposa que se adhiere a la piel para no soltarla. Boogie desértico que acelera el paso y sólo deja una nube de arena como rastro, un recuerdo del rock sureño setentero que guarda el tufo stoner a través de su puente de batería de danza india y figuras de guitarra que reptan sobre su intrigante ritmo. 



Una loca huida lleva a la chica de piernas largas lejos de aquel árido paraje donde abandonó al engañado conductor. Con coraje y resignación, el hombre se sienta en la barra para sufrir su exceso de confianza. Un mal encarado tipo le ofrece un trago y la oportunidad de venganza contra la víbora de shorts de mezclilla. La suerte ha marcado las cartas y el destino lleva al estafado a reencontrase con su vehículo y abandonar a la bella chica a la mitad del desierto.

Esta es la nueva apuesta de Brant Bjork y su banda. La densidad stoner ha sido abandonada para crear una colección de temas arenosos que sin duda nos hacer mover la patita. El desierto no ha sido olvidado, pero ahora las ensoñaciones que el peso del sol crea en la acalorada mente son distintas. Los ritmos se han transformado hasta marcar un nuevo camino para este viejo trotamundos, nuevas posibilidades para el viejo reptil que no deja de cambiar de piel. Abramos los oídos  y tan sólo permitamos que las melodías crudas nos ahoguen junto con el asfixiante calor...


viernes, 21 de octubre de 2016

Red Scalp : entre Polonia, indios y stoner



Un misterioso ser nos observa desde su hermoso caballo. Un penacho en la cabeza, una manta sobre sus hombros y una lanza en su mano acompañan a esta espectral imagen. A la mente llega el recuerdo de aquellos nativos norteamericanos que lucharon ferozmente contra los conquistadores españoles, el exterminio de los colonos americanos  y los buscadores de oro de finales del siglo XIX. Un canto ritual alrededor de una gran fogata en medio la tribu nos llega a los oídos en forma de gritos, sonidos que buscan alejar a los malos espíritus y a las calamidades de su pueblo. El guerrero indio está frente a nosotros.

Sioux, Navajos, Pima, Cherokees, Apaches, Comanches, Seris, Pieles Rojas... la diversidad indígena de la América del Norte se reúne por medio de su espiritualidad, su respeto por la naturaleza, su fuerte convicción y su furia guerrera. Pueblos originarios de una tierra saqueada, golpeada, violada y matada que son recordados por medio del poder de la música, a pesar de las barreras que impone la distancia, el idioma y la cultura. Bajo este idea surge en Polonia una banda llamada Red Scalp...


Conformados en el 2012 en la pequeña población de Pleszew, Red Scalp nació con la idea de fusionar los densos riffs del naciente doom setentero en manos de Black Sabbath con el sonido stoner al estilo del rock desértico californiano de la mano del efecto fuzz que nos puede elevar desde las arenas hasta las estrellas con su toque de crudeza y psicodelia gracias al poder de apretar con el pie al pedal de distorsión. Sin embargo, gran parte de las ideas musicales parten de las percusiones de los rituales indios que logran dar base a las melodías que los polacos arman por medio de guitarras avasalladoras, tonos graves muy profundos y una voz confusa que termina convirtiéndose en un lamento entre el ruido total.

En 2014 publicaron su EP No. 1, un disco con seis temas que aún se puede conseguir de manera electrónica por descarga libre a través de la página de Bandcamp del grupo (link: Red Scalp) o de manera física por medio de la disquera Ozium Records. En dicha producción se puede escuchar claramente la influencia del sonido sabbath a través del pedal wah en su máximo esplendor y la aceleración de las pesadas  máquinas V8 corriendo por las carreteras abandonadas en los desiertos americanos. 


En el año 2015, Red Scalp se metió a los estudios Satanic Audio and Daydreem Productions para grabar, mezclar y masterizar Rituals, su álbum debut que saldría a la luz en febrero de 2016. Jed "Skaramanga" en guitarra y voces, Bati "Dr. No" en la batería, Dembas "Goldfinger" en la otra guitarra  y "Jankes "Jaws" en el bajo eléctrico crearon un material de cinco temas donde la figura del indio sirve como guía bajo los conceptos de resistencia, espiritualidad y retorno a las raíces originales.

El misterioso mundo nativo de la América antigua nos golpea en la cara sin piedad gracias a la maravillosa ilustración de Jan Wawrzyniak como portada del disco (artista que ha trabajado haciendo carteles para los ucranianos Stoned Jesus, los alemanes Limestone Whale o los suecos Asteroid para sus presentaciones en Polonia). El alma de un viejo jefe indio cabalga sobre su corcel mientras los gritos de sus hipnóticos cánticos se escuchan a lo lejos en recuerdo de un pueblo lleno de magia y profundidad.


Pulsamos el botón de play y se deja escuchar una tormenta eléctrica de guitarras que golpea al ritmo de tambores tribales insistentes y sin freno. Estamos escuchando "Dance on the sun", agitada melodía que sirve de perfecto ejemplo de lo que es Red Scalp: riffs fuertes herederos del stoner que terminan por cantar en una sola voz los sonidos antiguos de un mundo perdido y enigmático. Este es el encuentro entre los "cara-pálida" y los "piel-roja", un ritual para la guerra, una batalla entre mundos distintos que chocan hasta la muerte.
Gracias a su concepto y al poder de su sonido, Red Scalp es un digno representante poloca dentro del resurgimiento del stoner desértico en Europa, lo cual lo ha llevado en poco tiempo a compartir escenario con bandas reconocidas como Greenleaf y Stoned Jesus, además de que a finales de este octubre de 2016 participarán en el festival "Soulstone Gatherine" en Cracovia junto con Mars Red Sky y 1000mods. Estos son los primeros pasos de una banda con un claro proyecto sonoro y una filosofía definida, ahora será el momento de escucharlos y dejar que el tiempo nos diga si Red Scalp logrará seguir el sendero de la música, aquel que se encuentra lleno de batallas diarias y malos espíritus.


miércoles, 19 de octubre de 2016

Salem's Bend : los temores que oculta la noche


El manto de la noche cae sobre nosotros, ha ganado la guerra contra el día y ahora la obscuridad cubre todo a su paso. Este es el momento para entrar los brazos de Morfeo, pero el miedo se ha robado la tranquilidad. La falta de luz permite la salida de aquellos que se ocultan del sol y comenten sus maldades a través de las sombras. Un extraño frío recorre por la piel hasta que es imposible conciliar el sueño. Los seres nocturnos se acercan paso a paso hasta que lentamente al oído nos comparten su mensaje de muerte...

Aquí están las voces y los acordes de un trío de misteriosos entes que en su primera canción conocida entonan una oda a las tinieblas que roban los sueños. Bajo el recuerdo de Salem, aquella vieja población de la costa atlántica norteamericana que se hizo conocida por sus juicios en contra de la brujería, una banda originaria de Los Ángeles, California encuentra su nombre y le muestra al mundo su rítmico aquelarre de gusto inmediato e irremediable... había nacido Salem's Bend.


En el año 2014 tres músicos se reunieron para crear un proyecto que reuniera en su sonido el recuerdo por las bandas que fundaron el hard rock en los años 70 con el esoterismo del occult rock recuperado en este siglo y la infección del rock desértico y sus frenéticos ritmos. Bobby Parker en las guitarras y voces, Donny Doom en el bajo y Felix Shapiro en la batería, tres endemoniados brujos que con sus musicales hechizos atrapan el alma de cualquier ser en una noche de insomnio.

A través de su página de Bandcamp, el grupo publicó a finales de diciembre de 2015 su álbum debut, mismo que fue editado por la disquera Burt Records. Sin embargo, la banda firmó hace poco con Ripple Music quien a lanzado nuevamente el disco en este octubre de 2016. Aquí tenemos el pretexto perfecto para escribir sobre una pequeña joya de tan solo siete espectaculares temas que cruzan todo el espectro musical que dio origen al rock pesado y que nos obliga a tenerlo ahora mismo.


Aquella portada llena de cráneos zoomorfos nos invita a entrar a un mundo obscuro de música densa y antigua, una búsqueda de sonidos vintage que termina creado desde los temas más aletargados hasta las melodías más explosivas. Desde las arenosas Balshazzar y Queen of the desert que muestran los orígenes arcaicos de los que Queens of the Stone Age basó su música hasta el proto-doom de A tip of Salem con sus retazos de Black Sabbath y Pentagram pasado por el juguetón ritmo que termina explotando de Sun and mist, bien podemos imaginar los diversos caminos que puede tomar esta pedazo de álbum. Sin embargo, es necesario destacar la fuerte influencia de Led Zeppelin en Salem's Bend, ya que la parte media de la instrumental Silverstruck es un pasaporte directo hasta Dazed and confused y el ritmo entrecortado de guitarra agresiva sobre paisajes árabes nos llevan desde Immigrant song hasta Kashmir pasando por The wanton song.

Sin embargo, nos detendremos en el primer single del disco: Losing sleep. Unos golpes de batería nacidos desde la nada se dejan escuchar para despertarnos del sueño profundo. Tras un pequeño silencio, la guitarra entona un riff asesino del que es imposible escapar, pero una vez que la melodía toma su vuelo, sabemos que no hay regreso. El ritmo de este tema es una extra mezcla de los primeros momentos del New Wave of British Heavy Metal (NWOBHM) al puro estilo de Robert Halford y sus Judas Priest, la velocidad insistente de Lemmy Kilmister y su Motörhead, el fuerte sonido de notas seguras y letra directa de Phil Lynott y su Thin Lizzy, y ese sabor árido del desert rock que sabe derretir neumáticos sobre la ardiente carretera. Pero por si éso fuera poco, la línea melódica recuerda algunos pasajes de bandas más actuales como Kadavar y Uncle Acid and deadbeats...¡Boooom! Un verdadera granada de casi tres minutos que termina de estallar gracias a su infeccioso "Every night I seem to lose.."


En enero de 2016 se compartió a través del canal de YouTube de Salem's Bend el video promocional de Losing sleep, el cual es un collage de clásicas películas de terror al estilo Serie B como la italiana Lady Frankenstein de 1971 o la norteamericana Grave of the vampire de 1972. Mientras el adictivo ritmo de Losing sleep nos envuelve en una loca persecusión contra los horrores nocturnos, observamos la enigmática belleza de Rosalba Neri y la sonrisa que muestra los colmillos de Michael Pataki en su persnaje de Caleb Croft. Cementerios, vampiros, sesiones espiritistas y muerte, elementos ideales para una canción que busca robar la paz de la noche.


Con la re-edición hecha del álbum debut de Salem's Bend uno podría esperar que la banda pudiera tomar su lugar a través de su espectacular sonido, pero las cosas han cambiado en muy poco tiempo. Bobby Parker ha reclutado a dos nuevos compañeros para llevar a los escenarios la música de este disco. Ahora acompañado por Kevin Schofield en el bajo y por Zach Huling en la batería, sólo el tiempo nos podrá decir si este pequeña maravilla de un poco más de media hora es tan sólo una pesadilla de medianoche que nos ha robado el aliento o si todavía le quedan más horrores a Parker escondidas en alguna cripta olvidada...


lunes, 17 de octubre de 2016

The Hazytones : en la obscuridad del stoner y el fuzz


Una guitarra eléctrica entona una figura insistente en un tenue efecto fuzz, pero tras un segundos la intensidad sube para saturar las bocinas con tétrica melodía. Sin embargo, el tema cambia de velocidad y su hipnótico ritmo nos roba el alma. Obscuridad y misticismo que incita al miedo y despierta al morbo, aunque al final del camino se alcanza a observar una tenue luz que muestra un maldito renacer...

Desde Montreal, Canadá nos llega una nueva banda conformada en 2015 y que apenas en septiembre de 2016 publicó su álbum debut. Bajo el nombre de The Hazytones, tres tipos barbudos fusionan el stoner psicodélico y fumado con aquel concepto sonoro surgido a principios de los años setentas donde lo maligno y lo mágico inspiraban al rock para sumergirlo en una atmósfera densa y misteriosa que conocemos como occult rock. 


Mick Martel en la guitarra y voces, Fred Couture en el bajo y Antoine St-Germain en la batería se unen para crear la música ideal para un aquelarre a la mitad del bosque y con tan solo la luna como testigo. Ritmos poderosos que iluminan la noche con su electricidad y líricas negras que hablan sobre demonios, brujas y muerte para dejar a cualquiera al borde de lo conocido y de lo permitido.

Como cualquier grupo que comienza, los de Montreal aprovechan todas las oportunidades para tocar y compartir su proyecto con el público. Eso los ha llevado a presentarse con bandas de tributo a Iron Maiden o Led Zeppelin, pero gracias a tener material propio con un sonido definido, poco a poco comienzan a ganar reconocimiento y espacios propios. De la mano de Anachronik Records, ha logrado editar su primer disco y participar en algunos conciertos organizados por la disquera, lo que los llevó a ser los abridores de los conocidos Black Lips, banda garage de Atlanta, Georgia.


Como perfecto ejemplo de su sonido, compartimos "Light of the day", segundo single de su album debut que muestra su marcado estilo stoner-fuzz con aletargadas melodías proto-doom. Bajo un claro ambiente a la Black Sabbath y a la Pentagram, The Hazytones retoman algunos efectos sonoros garage para ahogarlo en una neblina lisérgica multicolor bastante densa. Dicho sonido y la semejanza en la voz de Martel con la del italiano Gabriele Fiori, nos lleva al recuerdo de sus reconocidas bandas The Back Rainbows y Killer Boogie. El ácido calor desértico se transforma en un mágico bosque que sirve de refugio a rituales satánicos...

Música de fondo para un sacrificio a la mitad de la noche, la entrega de un tributo al macho cabrío para obtener sus favores y su obscuro poder. La guitarra sirve de cuchillo ritual que desangra al cuerpo virgen en esta ofrenda musical. Los tambores marcan los tiempos para esta danza maligna y el bajo mantiene la melodía fatal en una orgía demoníaca hasta que la luz de día salga nuevamente.

  
Para acompañar el lanzamiento del disco, The Hazytones publicaron el video promocional de "Light of the day", un trabajo visual realizado por Frédéric Roy-Hall y Amélie Fournier donde vemos a la banda tocando en un estudio rodeados entre sus instrumentos y amplificadores. La cámara observa al grupo mientras interpreta el tema en un círculo sin fin hasta el colmo del vértigo. Si no aguantaron tanta vuelta y giro, les comparto la rola desde el Bancamp del grupo para que la disfruten...



La bruma ha cubierto con su manto a la noche fría, un refugio ideal para los adoradores de la maldad. La música nos toma de la mano para participar en este aquelarre, un baile alrededor de la fogata sagrada donde se entrega la pasión y la devoción. A ese lugar a donde nos llevan The Hazytones.. tan sólo es necesario bajar la aguja sobre el vinil, soltar el cuerpo y permitir que cualquier cosa ocurra.


viernes, 14 de octubre de 2016

The Magic Johnson y su chica del Perú


Lanzamos un anzuelo a las inmensas y profundas aguas de Internet hasta que un hermoso pez multicolor cae en nuestras redes. Unos enormes labios dejan escapar de su interior una lengua para perderse entre mariposas, un arco iris y hasta el manto estelar. Pulsamos el botón de play y una guitarra ahogada en fuzz nos regala una ácida figura, aunque en el fondo se alcanza a saborear el blues nacido en el delta del Mississippi. La suerte nos ha llevado a encontrar un pequeño tesoro que es obligatorio compartir...

El disco que encontramos está firmado por The Magic Johnson, banda originaria de la ciudad de Springfield, Missouri, en los Estados Unidos. Una vez enganchada la mirada en la espectacular imagen de la artista Savannah Rose que sirve de portada, la música fluye por las bocinas para incrustarse en los tímpanos a fuerza de buen hard blues y psicodelia. Si la casualidad nos colocó en el mismo camino con este disco, ahora es necesario rascar entre las enormes dunas de información de la Web para saber quienes son los creadores de este material.


Sin embargo, la sorpresa es mayor al ver que no hay mucho sobre The Magic Johnson. Algunos resultados nos llevan al famoso jugador de basquetbol de los Lakers de Los Ángeles, pero afinando un poco más la búsqueda, encontramos algunas cosas. La banda se formó en el 2014 a partir de Dillion Kaasa en la guitarra y voces, Kenzie Sheldon en la batería y Trevor Jones en el bajo. Tras algunas tocadas y crear su propio material, el grupo decidió meterse a The Studio Springfiel LLC para grabar de manera independiente su álbum debut, titulado de manera homónima y publicado en los últimos días del año 2015.

La primera grabación de estudio de The Magic Johnson los ha llevado a tocar por diversos lugares de los Estados Unidos, teniendo la oportunidad de abrir en alguna ocación a la banda de rock garage originaria de Austin, Texas The Ghost Wolves; un grupo que tiene influencia directa en gente como The Black Keys, Yeah Yeah Yeahs, Le Butcherettes o The Dead Weather. Con un sonido como éste, podemos imaginar también cuáles son las influencias de los de Missouri: desde la vieja música que comprende entre los años 1966 y 1975 como Cream, The Jimi Hendrix Experience, Led Zeppelin y The Beatles, hasta sonidos más actuales como Radio Moscow y el dúo de Akron Ohio, The Black Keys. 


El álbum debut de The Magic Johnson es una colección de ocho temas frescos que beben directamente de los sonidos vintage de la psicodelia pop de finales de los años sesenta en fusión completa con el renacimiento del blues electrificado. Rock directo que permite la improvisación, la explosión y la diversión sin medida. Un power trío que juega con los tiempos y que nos lleva a recuperar la fe por las nuevas bandas que le apuestas a crear música original con un oído puesto en el pasado. 

Si lo escrito hasta aquí no los ha hecho dar poner su nombre en la barra del buscador de Google, "Girl from Peru" lo logrará. Saliendo de las fronteras del blues garage  que hemos escuchado en los últimos años, The Magic Johnson nos regala una preciosa canción hecha a partir del arpegio de una guitarra limpia que termina explotando en un fuzz lleno de colores y energía. Mientras nos enamoramos de su pegajosa melodía, la batería mantiene el ritmo a la par de un bajo juguetón que lleva a la perfección el vacío que deja la figura de guitarra. Imposible que no cantemos el coro de esta pequeña joya como estúpidos una y otra vez...


"Aquí está la chica de Perú. Ella es una linda pequeña que he conocido. Tiene una sonrisa que es como una joya. Estando de rodillas y ante el sol, te juro que haría todo lo que me pida esa preciosa.  Mira hacia arriba, hacia abajo y alrededor... ella es única. Fuera de aquí, fuera de mi mente, estoy perdiendo mi tiempo en ella. No te vayas, quiero que te quedes conmigo otra solitaria noche más, porque no tengo la fuerza para levantarme y decir adiós, yo sé bien que no podría hacerlo"

La guitarra Gretsch nos marca la tonada para convertirse unos segundos después en una avalancha fuzz de acordes directos, pero con su imagen de cabello largo y patillas crecidas al estilo de Mark Farner de Grand Funk Railroad, no podríamos imaginar de Kaasa podría cantar una bella melodía que se transforma en un desesperado clamor provocado por el deseo. Flor venenosa que suelta su ponzoña para atrapar a quien la escucha y que obliga a repetirla hasta el infinito.


The Magic Johnson es una banda totalmente nueva, y gracias tan sólo a su disco depositado en las redes sociales, hemos logrado dar con ellos. Durante este 2016 se han dedicado a tocar en pequeños lugares del centro de los Estados Unidos, así que tendremos que esperar un poco para saber realmente de qué están hechos. Sin embargo, la banda tiene varios ases bajo la manga esperando para ser puestos sobre la mesa... "Girl of Peru" es tan sólo el primero y realmente vale la pena!!

Escuchen The Magic Johnson desde su página de Bandcamp:
  https://themagicjohnson.bandcamp.com/releases





miércoles, 12 de octubre de 2016

The Dues : entre relojes, bestias y vintage suizo


Las manecillas del reloj giran hacia atrás, los días regresan y todo queda atrapado en aquellos instantes donde el rock, la psicodelia y el blues se volvieron uno solo gracias a la fuerza de aquellas bandas reducidas al trío básico. Sentimiento, acidez y poder unidos por un ritmo que dominó a finales de los años sesentas y que ahora, en pleno siglo XXI, ha vuelto a tomar el control de los escenarios gracias al deseo por recuperar las verdaderas raíces y recuperar aquel hermoso sonido análogo.

Nadie se ha salvado de esta oleada salvaje llena de heavy blues y hard pschy. Los power trios se han establecido como formación lógica con el deseo de regresar a esos días donde el rock era directo, salvaje y lleno de improvisación. Las aguas del océano vintage inundaron toda la Europa, así que Suiza no fue la excepción. Ya por las líneas virtuales de Earthquaker hemos escrito sobre Sons of Morpheus  (con su hard blues al estilo de los suecos Kamchatka) y de Those Furious Flames (con ese buen rock que mezcla sonidos psicodelicos, grunge y hasta vaqueros), pero ahora es el momento de compartirles la música de The Dues.


Nos ubicamos en la pequeña ciudad de Winterthur, hermoso lugar cercano a Zurich. En sus historias calles que datan desde la Edad Media, un grupo de jóvenes decidió retomar su gusto por el viejo rock sesentero para crear nueva música con ese sonido vintage. Pablo Jucker en la guitarra y voces, Dominik Jucker en la batería y Stefan Huber en el bajo crearon en 2011 a The Dues, banda basada en la fuerza de un power trio que recupera la acidez del hard blues creado por The Jimi Hendrix Experience y Cream, el sonido áspero de las distorsiones crudas de Blue Cheer, Grand Funk Railroad y The Who, además del ritmo de la psicodelia pop que marcó su estilo entre colores, metáforas y realidades alternas.

A partir de los ensayos y la improvisación, la banda comenzó a construir sus propios temas, los cuales fueron presentados en los primeros eventos en los que tuvieron la oportunidad de participar, Gracias a su calidad interpretativa sobre los escenarios y sus temas adictivos, The Dues comenzó a crear una excelente reputación en la pequeña escena local. Esto los llevó a grabar un EP titulado Pay your dues en 2013, producción que luego fue complementada con Live at Albani de 2014 con la intención de ganarse de un nombre en el país helvético.


No fue sino hasta este 2016 que recibimos el álbum debut de The Dues bajo el nombre de Thief of time a través de la disquera francesa Bad Reputation, digno título para un grupo revival que ha robado ese sonido hipnótico de antaño cuando los miembros de las bandas de rock se metían todos al mismo momento al estudio para grabar de manera directa y pocos trucos de producción, solos con sus instrumentos y su destreza para hacerlos escuchar al unísono.

Sin embargo, gran parte del sonido logrado en Thief of time se debe a la participación de Chris Winter, vocalista y guitarrista de la banda sueca de hard rock Dollhouse. Winter se llevó a The Dues a los estudios Blacklake Music de Svartsjo, Suecia para grabar el disco. Producción, mezcla y el arreglo de los diez temas que conforman la placa estuvieron a su cargo, logrando crear que el sonido del power trio saliera por las bocinas como los tuvieramos  en la sala de nuestra casa. Para coronar lo logrado por Winter en el estudio, Jean-Yves Legrand masterizó las cintas en el estudio Coppelia de Paris, Francia hasta completar lo que podemos escuchar en estos momentos en nuestros oídos.


Bajamos la aguja sobre el vinil y un asesino riff de guitarra quiebra el silencio sin piedad, una mezcla de figura a la Jimmy Page (en sus momentos más filosos con Led Zeppelin) y sonido desgarrador a la Leigh Stephens (guitarrista de Blue Cheer que realmente lograba que su instrumento se deshiciera por los amplificadores). Un ritmo directo y venenoso entra por las venas, el bajo sostiene la melodía y la batería golpea sin cesar. Estamos frente a "Beast", el infeccioso tema inicial de Thief of time que atrapa a quien lo escuche con su adictiva idea musical y su letra sobre una posesión demoníaca que recuerda algunas el famoso coro de "Sympathy for the devil" de The Rolling Stones.

"Por mi propia conservación he dejado caer mi alma. Esta es la maldad a la perfección y ahora está en mi mente tomando control de ella. Lucifer está en mi cerebro y ahora los pecadores son los santos. No puedes huir y no puedes esconderte. Me gustaría presentarme a mí mismo: soy el demonio en persona y estoy aquí para robar sus almas y llevarlas al infierno..."

 En febrero de 2016 fue presentado el video promocional de "Beast", el cual es una selección de algunas escenas de la película muda escandinava de 1922 Häxan (La brujería a través de los tiempos) del director Benjamin Christensen. Dicho filme fue hecho como un encuentro entre el documental y una historia de horror donde se muestran varias dramatizaciones sobre el ocultismo, magia negra y brujeria desde la visión de la Edad Media y la Santa Inquisición. Como sería de esperar, el personaje principal de la película y de la selección realizada para el video, es el Diablo, entidad del mal que podemos observar rodeado de brujas, castigos de tortura y aquelarres.

Rock vintage, demonios y paseos en el tiempo son la fórmula que utiliza The Dues para crear un concepto musical que sin duda atrae, gusta y hace vibrar a quien lo escucha. Gracias a este collage y a su poder interpretativo sobre el escenario, la banda a tenido la oportunidad de alternar en el escenario con gente del nivel de Radio Moscow, Earthless, Death Alley, Joy, The Black Explosion y, obviamente, Dollhouse. Ahora que tenemos en las manos el Thief of time, podemos escuchar una y otra vez el disco para disfrutarlo segundo a segundo sin que este trío de ladrones nos quiten el precioso y fugaz instante de la música viva, directa e irrepetible...


lunes, 10 de octubre de 2016

The Red Boots : instrucciones para tocar el vacío


Es inevitable no regresar a Brasil, a sus playas, a sus mujeres, a su carnaval, a su Amazonia. Sin embargo, hoy no escribiremos sobre esas bellezas inigualables; ahora es el momento que las neuronas naufraguen en el recuerdo de un poderoso dúo que encontró en el rock distorsionado el medio ideal para tronar las bocinas y hacer fuertes melodías llenas de ponzoña. La memoria retrocede hasta encontrar a una banda que sacude la tierra con su imponente energía y su estruendo eléctrico... con ustedes, The Red Boots.

Rio Grande do Norte nos ofrece nuevamente a un grupo que suena a algo fuera del planeta, un caballo electrificado que corre desbocado hasta dejarnos sin palabras. Casi a 300 kilómetros de las bellas playas de Natal, encontramos una ciudad petrolera llamada Mossoró, lugar que entre sus calles han nacido bandas tan distantes en estilo como Monter Coyote y su stoner metal hasta Cätärro y su grindcore; pero desde 2011 hemos visto el nacimiento y confirmación de una pareja que tienen más cercanía sonora con gente como El Negro y Cattarse gracias a su mezcla dela suciedad del blues de garage, la aridez del stoner desértico y la crudeza del grunge para crear melodías que se convierten en granadas a la mano.


The Red Boots es una fórmula sencilla: una batería que golpea sin piedad y una guitarra que quiebra murallas por medio de una tormenta eléctrica que nace de la combinación de pedales Big Muff y POG de Electro-Harmonix, un synth wah de DigiTech, controles de volumen y amplificadores Orange. El martillo en los puños de Gilderlan Holanda y el trueno en las manos de Luan Rodrigues. ¿Acaso se requiere algo más para explotar los tímpanos?

Bajo la escuela inicial de The White Stripes que terminó encontrando más semejanzas con la experimentación de The Mars Volta y el tornado sonoro de Royal Blood, Sin embargo, más allá de las influencias y tendencias, The Red Boots se convirtió desde hace muchos años en un referente obligado del rock distorsionado que logró orientar los oídos hacia Brasil. 


Y aunque pudiera parecer un cuento de hadas, la historia de The Red Boots es más sinuosa de lo que podríamos esperar. Como cualquier banda, siempre el inicio es difícil, un esfuerzo continuo para alcanzar el sueño de establecerse como proyecto musical que, por si fuera poco, tenga el gusto del público. Un golpe de suerte los llevó a encontrar a la gente de la Asociación Cultural Do Sol, quienes a través de su proyecto de Incubadora, ofrecen a bandas nuevas de Brasil la oportunidad de tocar en distintos eventos y festivales, participan en pequeños documentales y finalmente les facilitan un estudio para la grabación de su material.

Fue así que nació el álbum debut de la banda, disco que llevó por nombre Aracnophilia y que fue publicado en 2011. The Red Boot no paró ni un sólo segundo para presentar su material, pero al mismo momento, los llevó a consolidar su idea musical que se concretó hasta la publicación de Touch the void en 2014, gracias también a DoSol. Conformado por doce temas, este disco es una pequeña bomba de tiempo que sabe estallar en el momento preciso, es una chispa que ilumina la obscuridad, es una bofetada directa al rostro. Bajo la dirección artística de Anderson Foca y la mezcla de Chuck Hipolitho, Touch the void logra hacerse de un espacio sonoro en el espectro musical de su momento, pero que también al paso del tiempo, ha logrado que los ojos del mundo observen a Mossoró para intentar saber quiénes son este par de poderosos magos eléctricos.


Desde la apabullante fuerza de "Telekinizes" hasta el folk acústico de "Strange ways", Touch the void nos lleva por un ruidoso paseo donde es sencillo perderse. Pero si queremos hacernos de una idea rápida y directa de lo que podemos escuchar en el disco,  tan sólo es necesario dar click en su primer sencillo...

"Crucify" inicia con un riff asesino de guitarra mientras la batería marca el tiempo con un paso aletargado. Tan sólo dos pequeños golpes y todo se vuelve abismal, colosal y estruendoso. Un ejército de cuerdas crean un muro de sonido infranqueable que tan sólo la fuerza de la batería desmorona por algunos segundos. La plegaria de Luan no es escuchada, por lo que su canto termina en un insistente clamor. El ruido cesa por unos instantes y la guitarra marca una extraña figura, acaso un ritmo campirano que al cabo de unos rasgueos vuelve a explotar con la rabia y el coraje que despierta el amor no correspondido.

"Tú tomas mi amor y lo pones en un agujero. No sé decir adiós, no puedo ocultar mis lágrimas muertas, no puedo seguir la línea... me he ganado la crucifixión. Ven, consíguela y observa a través de ella"

Para completar la promoción de "Crucify", DoSol lanzó a través de su canal de YouTube el video del sencillo, el cual fue dirirgido por Yuri Tavares (quien es conocido en Brasil por ser uno de los creados de la serie web "Ao vivo no casarao"). En las imágenes de este trabajo visual hecho a blanco y negro podemos observar a The Red Boots tocar en una casa que muestra abandono: hojas secas en el piso, los muebles cubiertos con sábanas y las paredes con grietas. Dos planos visuales enfrentados que refieren dualidad, confrontación y necesidad mientras algunos símbolos católicos aparecen para recordarnos el dolor y el castigo. Finalmente, la muerte se acerca con sus suaves pasos con la intención de llevarnos a la última morada, el panteón muestra sus criptas tan sólo para decirnos al oído que el final se acerca.


Han pasado ya dos años desde que vio su primera luz el Touch the void , por lo que no sería extraño que próximamente tengamos noticias de la banda sobre música nueva. Por lo pronto, a mediados de 2016 nació Chapala Records, disquera independiente creada por la banda que sirve de amenaza por lo que vendrá en muy poco tiempo. Mientras ocurre, el recuerdo regresa a ese momento en que el vacío fue llenado por una estridente pareja a fuerza de guitarrazos y tamborazos llenos de poder e intensidad...